Gracias a la iniciativa de un grupo de lebaniegos, entusiastas de la conservación de las antiguas tradiciones de la comarca, nació en el año 1984 la primera Fiesta del Orujo en la villa de Potes. Aquella primera celebración tuvo lugar los días 3 y 4 de noviembre y fue promovida por el Centro de Iniciativas Turísticas de Liébana. El orujo se destiló en La Plaza, en las tradicionales alquitaras y la respuesta fue importante. Un año después, en 1985, se colocaron cuatro alquitaras a ambos lados del templete de la Plaza. En estas dos primeras ediciones de la fiesta, se concluía con la degustación de borono con manzanas repinaldas, como se hace en la actualidad.
Pero, debido a la Ley de Impuestos Especiales que prohibía específicamente la destilación del orujo en alquitaras fijas no se volvió a celebrar la fiesta hasta el año 1994. Fueron años en los que se echó en falta este evento en el mes de noviembre. Nuevamente el CIT de Liébana recuperó la fiesta, consiguiendo un permiso especial de la Delegación de Hacienda para ser fieles a la tradición, de tal modo que se pudo volver a degustar orujo de tres alquitaras cedidas por la Asociación Lebaniega de Aguardientes y Licores.
En los dos años siguientes, 1995 y 1996, la Asociación volvió de nuevo a colaborar con la fiesta, aportando las alquitaras, colaborando las empresas Diosanjana, Mariano Camacho, y El Coterón. Al Orujero Mayor se le hizo entrega de una medalla conmemorativa, con la cinta que llevaba los colores de la bandera de Potes.
En la sexta edición del año 1997, solo se pudo destilar en una alquitara, y los propietarios de las empresas orujeras entregaron 100 litros de orujo en botellas, para que los visitantes que se acercaban a Potes tuviesen la oportunidad de degustar el característico aguardiente lebaniengo. El sábado se hizo un primer encendido de la alquitara por la tarde y se cargó de nuevo a la medianoche, con una nueva degustación posterior, que se acompañó también de té con orujo. Ese año, se nombró Maestro Orujero a Francisco Fernández, por su gran aportación y colaboración a la fiesta y se incorporó la empresa Sierra del Oso a la nómina de empresas orujeras colaboradoras.
En el año 1999 la fiesta se programó con la colaboración de siete empresas orujeras de la comarca: El Coterón, Mariano Camacho, Sierra del Oso, Diosanjana, El Tarugu, Nelju y El Traviesu. Como dato de interés, se realizó una cata de orujos en el restaurante El Balcón y se programó el curso «El aguardiente en la cocina», que ha sido en años sucesivos un referente de la fiesta del Orujo. Ello dio lugar a que los hosteleros de la comarca se animarán a elaborar algunos platos incluyendo orujo entre sus ingredientes.
La Alquitara de Oro
El año 2000 supuso un antes y un después en la Fiesta del Orujo. La Consejería de Cultura se implicó de lleno en la fiesta y se introdujo el galardón de la Alquitara de Oro, una placa de plata con una alquitara chapada en oro de ley que se entrega desde entonces al ganador de la cata de orujos entre las empresas que participan en el concurso. Ese mismo año, invitados por la Consejería, acudieron a la fiesta 40 periodistas especializados de medios nacionales, para divulgar el evento.
En el año 2001, con motivo de la X edición de la fiesta, ésta se realizó en La Plaza, con las casetas a ambos lados del templete. Fue la última ocasión en la que este escensario acogió los actos programados por los organizadores. El sitio se quedaba pequeño ante tanta afluencia de visitantes, por lo que fue en el año 2002 cuando la fiesta se trasladó a La Serna. Así, se incorporaron seis casetas de nuevo diseño, para cada uno de los empresarios orujeros colaboradores.
Este año 2002, la fiesta fue declara de Interés Turístico Regional por la consolidada tradición orujera de Liébana y por los elementos y contenidos etnográficos, culturales y folclóricos que se concentran en la fiesta, así como por su difusión a nivel nacional e internacional. En el año 2002 se degustan 1.600 litros de orujo, en 45.000 chupitos.
Año a año la fiesta iba creciendo y ganando presencia en el panorama no sólo regional sino del conjunto de España. Las cifras lo delatan: en el 2003 se degustaron en la fiesta un total 56.000 chupitos y 2004 en la carpa en La Serna, las casetas de los empresarios orujeros sirvieron 58.000 chupitos en un fin de semana.
En las ultimas ediciones se han incorporado a la fiesta las empresas Valle de Bedoya y Picos Cabariezo, con lo que en la actualidad son ocho las empresas orujeras lebaniegas que colaboran con en los actos
25 céntimos el chupito
En el año 2008 la organización de la fiesta del orujo, en colaboración con todos los empresarios orujeros, decidió comenzar a cobrar por degustar los chupitos en las casetas, de tal modo que los asistentes a la fiesta debían adquirir papeletas por importe de 25 céntimos, que luego se canjean en las casetas por un chupito de orujo, de licores de orujo o de crema de orujo.
A pesar de cobrar, se vendieron 28.000 chupitos y el dinero recaudado que ascendió a 6.700 euros, cantidad que se entregó a la Residencia de Ancianos de Potes.
Finalmente, el pasado año se vendieron 27.200 chupitos. En este caso, el dinero, un total de 6.454 euros se entregó a partes iguales a Cáritas de Liébana y a las Escuelas Deportivas de Liébana.
Para esta edición de 2010, la recaudación de la venta de chupitos está previsto que se destine a la Cofradía del Aguardiente del Orujo de Liébana y a Cáritas de Liébana.