Miles de personas protagonizaron ayer, domingo, un emotivo 'Abrazo' a la Puebla Vieja, un singular gesto organizado por la Asociación de Amigos del Patrimonio de Laredo 40 años y 2 días después de que el lugar fuera declarado 'Conjunto Monumental Histórico Artístico', siendo alcalde el fallecido Antonio Fernández Enríquez. Gentes de todas las edades y condiciones sociales participaron formando una cadena humana en el perímetro del noble lugar mientras, al tiempo, se oían los tañidos de las campanas de las iglesias laredanas. Espectacular.
La interminable fila se prolongó por toda la superficie de sus lindes, comprendidas entre la iglesia parroquial de Santa María de la Asunción, al norte, y el convento de San Francisco, al sur, y desde la casa de 'Hernando de Alvarado', al este, al antiguo Ayuntamiento, al oeste.
El único objetivo del 'Abrazo' era «el de activar cuantas medidas sean precisas para recuperar definitivamente un lugar repleto de razones para ser uno de los iconos más emblemáticos de nuestra región», como significó el presidente de la asociación organizadora del gesto, Javier González. Un objetivo en el que no sólo participaron los laredanos, sino numerosos cántabros procedentes de otras localidades, especialmente las próximas, que quisieron unirse a la iniciativa.
Sin apoyo oficial
El acto, del pueblo para el pueblo, no contó finalmente con el apoyo oficial del equipo de gobierno del Ayuntamiento pejino (PRC e IPdL). Faltaron a la cita la mayor parte de los cargos políticos regionales que, en un principio, habían manifestaron su interés por apadrinar la idea, aunque varios de ellos lo hicieron a título personal, como el primer teniente de alcalde, Alejandro Liz (IPdL), y el concejal regionalista, José Miguel Bringas.
Sí asistieron la mayor parte de los concejales del resto de la Corporación, y, también, una amplia representación del vecino Ayuntamiento de Colindres con su alcalde, José Ángel Hierro a la cabeza. Hierro aseguró que estar en el acto era una obligación que tenía por dos motivos: «El primero, porque una parte de mi familia, la de mi mujer, es de Laredo, mi segundo pueblo. Y el segundo, porque considero que la villa pejina tiene dos banderas: la Puebla Vieja y la playa 'Salvé'. Laredo es una marca gracias a esas dos cosas», dijo el alcalde.
Otro de los políticos que no se quiso perder la cita fue el diputado nacional del PP y ex presidente regional, José Joaquín Martínez Sieso. «Cuando me llamaron para invitarme a este acto, tan emotivo, en defensa de este patrimonio que, en mi caso, lo he vivido desde niño, me dije que tenía que estar aquí», aseguró el ex presidente cántabro, para quien «con este tipo de actos compartidos por todos y con el apoyo de todas las administraciones se demuestra que, siendo difícil, es posible con la ayuda de todos».
«Se iban a volcar»
Por su parte, el presidente de la asociación 'Amigos del Patrimonio', Javier González, agradeció la respuesta de la gente. «Sabíamos que se iban a volcar y estamos muy agradecidos por ello».
A partir de aquí, señaló González, «hemos encendido una llama de la que queremos que se hagan valedores todas aquellas personas que han participado de todo lo que se ha vivido hoy aquí, y que ello sea el inicio decidido para la recuperación de la Puebla Vieja».
González, quien no quiso valorar la falta del apoyo municipal, dijo que «hemos invitado a todos y entiendo que los que no han venido, o no han podido, o han tenido alguna otra cosa más importante que hacer, si es que tal cosa es posible, ya que estamos hablando del corazón histórico de esta villa», subrayó para terminar.