-Tremendamente positiva. Miles de ciudadanos demostramos, en un día en el que arreciaba el temporal, que sentimos un enorme cariño por un Monumento Histórico que siempre fue santo y seña del orgullo laredano. Había ganas de exteriorizarlo y nosotros sólo encendimos la mecha.
-Sí, incluso superó las expectativas generadas por una iniciativa que tuvo su mayor acierto en el mensaje de unidad, de sumar fuerzas, de evitar críticas y de apostar por mirar hacia el futuro para buscar las soluciones. Algo mucho más estimulante que el cansino ejercicio de ir encontrando culpables.
-Las asociaciones culturales, vecinales y deportivas de la villa han nacido a los pies de la Puebla Vieja. Según fueron recibiendo la invitación para sumarse al acto, no sólo no pusieron objeción alguna, sino que se volcaron. Ahí está el programa, tan denso que algunos ya piensan en institucionalizar el 'Día de la Puebla Vieja'. Fue una jornada de exaltación del orgullo pejino. Y ahí, éste es un pueblo imbatible.
-Se echaron a la calle porque estaban esperando la oportunidad de ser protagonistas en la reivindicación de un golpe de timón para que su Puebla Vieja vuelva por sus fueros. Sin ella, el pueblo estaría perdido.
-Su conjunto. Todos los que se involucraron costearon de su bolsillo sus intervenciones y acabaron dando forma al programa más completo de actividades de todo el año.
-Que irá recobrando el aliento poco a poco. De entrada hemos conseguido colocarla en el centro de las inquietudes ciudadanas. Las instituciones están más receptivas y sensibles que nunca hacia esta cuestión. Ahora es un asunto prioritario. Y eso estoy convencido de que va a cambiar su suerte.
-Ahí están Santillana, Fuenterrabía, Llanes o, en general, todos aquellos lugares que han hecho de la singularidad de sus cascos históricos el motor de su vida y de sus economías. En Laredo ocurrió así durante siglos. Luego perdimos un poco el paso. Y ahora hemos aprendido la lección.
-En absoluto. Este tipo de actos han servido para que la gente crea en las posibilidades de su recuperación. El concurso de instituciones, iniciativa privada y vecinos puede obrar la proeza. Ahí está el nuevo puerto pesquero recreativo. Cuando hay ganas, todo es posible. El día que la recuperemos, volveremos a ser motivo de sana envidia para muchos otros.
-Me ha abrumado su torpeza. Estaban invitados desde el primer momento, ahí está la hemeroteca. Es triste que ahora echen la culpa al empedrado. Siempre dijimos que contábamos con ellos.
-Porque el alcalde está lleno de prejuicios personales que le incapacitan para ostentar el cargo que ocupa, merced, no a su carisma, sino a las complicadas aritméticas de la política mal entendida, aquella que prima poltronas frente a intereses de los ciudadanos.
-Esa imputación es un insulto a la inteligencia y una ofensa a las miles de personas de todas las ideologías que, de ser cierta la acusación, quedarían como auténticos peleles al dictado de alguien tan insignificante como yo.
-El domingo, en Laredo, estaba en juego el futuro de la Puebla Vieja. Quienes no estuvieron tendrían alguna cosa mejor que hacer. Aunque me cuesta entender que tal cosa exista. Por supuesto, desde el Ayuntamiento de Laredo se boicoteó a conciencia el acto. Marcano se cayó del cartel cuando ya estaba confirmado. Y Revilla prometió, cuando vino a inaugurar las bodegas, que si su agenda lo permitía, no fallaría. ¿Dónde estuvo Revilla el domingo? Por cierto, mi más sincero agradecimiento al PRC de Colindres que, al corriente de esta campaña nauseabunda, tuvo los arrestos de acompañarnos. Ellos sí entendieron el alcance de un día histórico.
-Mucho. Sobre todo, porque la Puebla Vieja está años luz por encima de las mezquindades personales. Consciente de que el tema lo habían llevado al terreno personal, les brindé mi dimisión como presidente. Una decisión que hice efectiva el mismo domingo, pero que ellos conocían desde semanas atrás. No me podía permitir el lujo de ser la razón por la que ellos no acudieran. Lamentablemente, ese órdago no dio resultado. Su orgullo les impidió rectificar. En todo caso, me voy para no ser la excusa que justifique futuras torpezas de políticos mediocres que nos afectan a todos.
-Apoyamos a muerte ese modelo de cooperación institucional. Le doy la enhorabuena y le animo a seguir en esa senda. Las cosas que están bien hay que celebrarlas, con independencia de quien las haga. Ese es el camino a seguir. Lástima que ellos no lo hayan sabido entender.
-Yo ya estoy en política, entendida como esa inquietud por las cosas que afectan al lugar en el que vives. Si se refieren a que voy a ir en alguna lista electoral, pueden dormir tranquilos. Mi terreno es el activismo ciudadano.


