La Cantera de Bilbao, en Escobedo, es un ejemplo de la nueva minería que busca extraer de la tierra algunos de los bienes más preciados para la sociedad actual: el empleo, el ocio, la cultura y la sostenibilidad medioambiental. Su recuperación, promovida por el Ayuntamiento de Camargo, ha permitido hasta el momento desbrozar y adecentar un entorno que estaba abandonado desde hacía 30 años, repoblando de especies autóctonas las laderas de la cantera y recuperando este espacio natural para el uso y disfrute de agrupaciones como los Scouts de Escobedo y la Federación Cántabra de Espeleología.
El concejal de Medio Ambiente, Ricardo Amigo, se muestra entusiasmado con este proyecto en el que ha colaborado desde su posición política, pero también «trabajando en la cantera muchas horas porque el dinero no daba para más». Hasta el momento se han desarrollado dos fases: en la primera se acondicionó el camino para acceder a una encina milenaria que se encuentra en la parte superior , y en la segunda, se hizo lo propio para llegar a una gran terraza a la que sólo se podía subir por una vía de escalada. Ahora comienza, en palabras del edil, «una tercera fase mucho más ambiciosa».
Referencia en Cantabria
En esta nueva iniciativa, que va a durar un año, «se darán las pinceladas de lo que será este espacio en el futuro, porque queremos llegar más allá y hacer de la cantera de Bilbao un punto de referencia en Cantabria. Ya hemos comenzado la recuperación de la biodiversidad, hemos atraído a la juventud, se ha generado empleo y nos falta la guinda, que será la parte cultural, ya que la cantera es un espacio natural perfecto para hacer obras de teatro y conciertos».
Ricardo Amigo se plantea acometer, en esta tercera fase, «el acondicionamiento de un escenario natural sobre la propia piedra de la cantera». Además, las losetas de piedra servirán de anfiteatro para acoger al público, aunque siempre se tendrá en cuenta el impacto medioambiental que las actuaciones puedan generar en el entorno». Otras medidas que se pretenden iniciar son la puesta en valor de las mesetas de la cantera, el acondicionamiento de los accesos y la construcción de un observatorio de aves, ya que «hay indicios de que en los alrededores están criando especies protegidas».
Cuando el proyecto finalice se habrá invertido en la cantera cerca de medio millón de euros. «Será un espacio pionero del que todos los camargueses podrán sentirse orgullosos, donde habrá un rocódromo y un bosque autóctono de encinas, y en el que se podrán desarrollar un buen número de actividades, sobre todo de cara a la gente joven», auguró el concejal de Medio ambiente.
Proyecto transversal
La concejala de Juventud, Ana María Haya, destaca «la transversalidad de este proyecto, que ha permitido aprovechar un espacio recuperado para alojar a los scouts de Escobedo». Las antiguas oficinas de la cantera han sido restauradas para dar cobijo a los chavales de esta agrupación y a los miembros de la Federación Cántabra de Espeleología. Y en un futuro, la edil se plantea llevar a la cantera «actividades como el Concierto Joven, que se celebra en las fiestas de San Juan, o un festival juvenil en el que colaboren las asociaciones de Camargo».
Otra vertiente de este proyecto es la contratación de desempleados para las tareas de restauración. Gracias a la colaboración del Servicio Cántabro de Empleo se han podido utilizar estas obras para mitigar en lo posible la problemática actual que sufren los parados. Hasta ahora se ha contratado a medio centenar de personas, que como asume Ricardo Amigo, «no es suficiente porque siempre hay gente que se queda fuera».