El 80% de las consultas realizadas por menores a las brigadas de delitos informáticos de la Guardia Civil y la Policía son por ciberacoso y usurpaciones de identidad. Con motivo del Día de Internet Seguro, los especialistas son claros en su consejo a los jóvenes: «Lo que no hagáis en la calle tampoco lo hagáis en la red». Las fuerzas de seguridad han observado un aumento en los delitos contra menores, pero «el problema es la criminalidad oculta, la que no se conoce porque no hay denuncias».
Un responsable de la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía advirtió ayer del aumento del ciberacoso, especialmente el sexual o 'grooming', debido a una mayor accesibilidad a Internet «por el uso de dispositivos distintos al ordenador, como son los teléfonos móviles». Y es que estos desaprensivos, «que no valoran el daño que pueden causar», tienen como víctimas a chavales con edades comprendidas entre los 9 y 17 años. «El ciberacosador es capaz de entrar en el grupo de los compañeros del colegio apropiándose de una contraseña de 'messenger' y haciéndose pasar por un amigo», explica.
Este oficial de la Policía recordó que durante la 'operación Camaleón' fue detenido un hombre que llegó a acosar a 250 menores, pero solo tres de ellos le habían denunciado. Asimismo, también se refirió a la 'operación Kretini', donde otro ciberdelincuente español acosó a 50 niños en Estonia y Suecia, y uno de los menores se llegó a suicidar inducido por este. Otro de los riesgos del 'grooming' está en que el acosador, logrado todo el material erótico o pornográfico, «pueda llegar a violar a la víctima, como ya ha ocurrido en una ocasión».
El experto advirtió de que «lo que pongamos en la Red queda para siempre, porque es imposible quitarlo». Así hizo mención expresa al 'sexting', o colgar fotografías de contenido sexual, desnudos, que suelen ser enviados al novio o la novia. Esas imágenes podrían ser usadas con malas intenciones en caso de un desengaño amoroso.
Las peleas, a la Red
Por su parte, un comandante responsable de la Jefatura de Policía Judicial y Protección de Menores de la Guardia Civil recordó tanto a los padres como a los hijos que «teniendo un poco de cuidado en Internet podemos ahorraros muchos problemas en el futuro». «La Red es peor que la calle, porque no sabemos quién está detrás de la pantalla» y «no todo el mundo es quien parece ser».
Este guardia civil explicó que los jóvenes también sufren 'ciberbullying', o lo que es lo mismo, trasladan las peleas del colegio a la Red, «donde es más amplia la difusión de las burlas», lo que las hace «mucho más crueles». Sin embargo, avisó de que las nuevas tecnologías «no garantizan el anonimato y que, al igual que se persigue al delincuente en la calle, también se hace en Internet». Por ello, aconsejó a los menores «que guarden los mensajes que les envíe un acosador porque valdrán como prueba incriminatoria».
El oficial de la Policía realizó un llamamiento a las víctimas de los abusos, porque «no van a ser capaces de salir de su situación por ellas mismas» y les aconsejo que pidan ayuda a sus padres, profesores o a las fuerzas de seguridad. «Los padres deben en todo caso observar comportamientos raros de sus hijos», que pueden llegar necesitar ayuda psicológica. A ello, el guardia civil añadió que los progenitores, al igual que cuando los jóvenes salen de paseo y se les pregunta dónde y con quién han estado, deben saber qué hacen en Internet, cuyo acceso aconsejó que no esté en lo más recondito de la casa. «No hay que tener miedo porque es la primera vez que nuestros hijos saben más de algo que nosotros», pero señaló que los chavales tienen que saber «que no están a salvo de estos delitos a pesar de que tengan muchos conocimientos de informática».