Jesús Francisco Rodríguez Leal ha viajado, de nuevo, por el túnel del tiempo buscando datos de la historia de Cantabria para crear, en formato de novela, una gran aventura: 'La moneda de Favila. Dux Cantabri' (editorial Tantín). Este último trabajo ha sido ilustrado a la acuarela por Ángel Armesto y el director de Punto Radio DM, Javier Rodríguez, será el encargado de presentar este volumen, hoy, en el Palacio de Festivales de Cantabria a las 19.30 horas. El acto contará, entre otros, con la presencia del consejero de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno regional, Francisco Javier López Marcano. Asimismo, el autor de 'El arco del Druida' y 'El viaje de Kanto' presentará y firmará ejemplares de su última novela durante la Feria del Libro de Santander.
Como explica el propio autor: «A través del personaje de Kanto mostré mi fascinación por la épica de los antiguos guerreros 'cantabri' y su histórica Guerra con el Imperio romano. La historia continúa: a los pies de la magnífica Cordillera cantábrica, durante los siglos posteriores a la dominación de Roma, sus valles y llanos se convirtieron en un escenario por el que pasaron nuevos personajes históricos, y donde sucedieron hechos que me han atrapado nuevamente».
-¿Cuáles son esos hechos?
-Pues principalmente la romanización de Cantabria en la civitas de Ivliobriga hasta la caída del Imperio; el Senatus 'cantabri' y los heroicos descendientes de las antiguas tribus, liderados por el guerrero Abundancia; los reyes godos desde Leovigildo a Rodrigo; el primer Dux y el Ducado de Cantabria, encabezado por Favila, su hijo Pelayo y el duque Pedro, Señores de la Lybana; el caudillo Muza y su lugarteniente Tarik primeros líderes de los musulmanes en Hispania, Spania o Hispana; personajes religiosos como San Millán de la Cogolla, que vivió treinta años en Valderredible y realizó un anuncio-profecía crucial en la peña Amaya; la vida de los eremitas; las historias de los dos santos Toribio y el milagroso Lignum Crucis, y la siempre presente Amaya, compartiendo protagonismo con la Cordillera cantábrica, Liébana y los Montes Vindio, los Picos de Europa, el último bastión que resistió ante los árabes.
-Sin duda, aquellos fueron tiempos muy duros. Y su espíritu indómito anida en las 551 páginas de la novela...
-Sí. Fue una época de convulsión en el territorio que empezaba a ser España, tiempos en los que se fue configurando el germen de lo que ha sido durante quince siglos como reino y país. Época y lugar también donde, fruto del mestizaje del latín con las lenguas autóctonas, surgió la lengua romance y de ella la lengua castellana, el 'español' extendido por el mundo. Y donde se forjaron y mantuvieron frente a los árabes muchas de sus creencias religiosas durante siglos. Y esa raíz estuvo en Cantabria.
-Y en tal contexto, ¿qué encontrará de novedoso el lector?.
-Algunas cosas que no hay en las guías ni en los libros y una aproximación a la naturaleza, la historia y la cultura popular de aquella época y la presente. Junto con los personajes del pasado los jóvenes estudiantes Carmen y Javi, descubrirán todo ello desde nuestro momento actual, 'viendo' lo que ocurrió de forma privilegiada e intentando entender por qué y cómo pasaron los hechos. Y verá nuevos personajes de ficción que completan las aventuras de la novela, que representan a aquellos hombres y mujeres anónimos que participaron de alguna manera en la historia, pero a los que nunca se recordará porque no aparecieron en ningún escrito, aunque seguramente fueron fundamentales para que los protagonistas llegasen a ser lo que fueron. Mi recuerdo a Ambato, Ancestro, Braulio, Kobo y Vokos, Zoraida, el monje Juan y Alvar, entre otros.
-¿Qué método de trabajo ha utilizado para dotar de fondo a la obra?.
-Repasé la Historia, recorrí sus escenarios naturales, imaginé el desarrolló de los hechos y lo que no pude hallar así lo completé con la ficción más respetuosa posible.