El Gobierno de Cantabria recuperará en los próximos días las mejores obras de arte mueble prehistórico que cedió el Museo Regional de Prehistoria y Arqueología en 2001 al Ministerio de Cultura, no sin bastante controversia, para que éstas formaran parte del nuevo complejo museístico de Altamira con motivo de su apertura, a partir de la inauguración, el 17 de julio de 2001 por los Reyes.
Ahora, estas piezas tendrán que volver al centro museístico santanderino que antes se ubicó en los bajos del edificio de Diputación -en la calle Juan de la Cosa-, y que en la actualidad tiene su sede administrativa en la Avenida de los Castros.
Se trata de un lote de más de un centenar de piezas que, junto otras procedentes de instituciones como el Ayuntamiento de Santander, el Museo de Oviedo o del Museo de Valencia, se han podido contemplar en las vitrinas del Museo de Altamira hasta ahora. La colección completa está valorada en 1.951.756 euros como registra la Orden por la que se otorga la 'Garantía del Estado' que cada año se publica en el Boletín Oficial del Estado.
Ahora, transcurridos los 10 años que establecía el protocolo firmado entre ambas administraciones, la preciada colección de objetos arqueológicos deberá devolverse a sus respectivos propietarios, ya que en las cláusulas no se contempla ninguna prórroga. El día límite, el 12 de julio.
Tira y afloja
La Consejería de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria ha instado por escrito al Ministerio de Cultura para que se proceda a la devolución de estas piezas. El director general de Cultura en funciones, Justo Barreda, ha sido quien ha remitido la petición a Madrid, alegando tanto la finalización del convenio como la inminente reapertura de la exposición del Museo de Prehistoria y Arqueología en el sótano del Mercado del Este.
El programa museológico y el discurso expositivo contemplado para la instalación provisional del Museo de Prehistoria -en tanto se decide su futuro en la vaguada de Las Llamas o en otra ubicación-, cuenta con estas piezas de un valor artístico y prehistórico excepcional. Pedro Fernández, director del Museo y responsable del proyecto, no está dispuesto a que la situación se prorrogue y a que no se regularice esta situación y otros frentes abiertos que mantiene con Altamira.
La Consejería de Cultura saliente y el Ministerio de Cultura han mantenido una relación tensa en los últimos años, especialmente a raíz de enquistarse el debate sobre la posible reapertura de Altamira y de las posturas del CSIC en sus informes. Como ya se ha señalado en otras ocasiones, el Ministerio es partidario de mantener la cueva cerrada mientras el Gobierno en funciones presidido por Revilla ha sido partidario de explorar las posibilidades de abrir la cueva con un régimen de visitas controlado.
Por otro lado, el 'tira y afloja' en las relaciones también ha estado motivado por la realización de excavaciones en la cueva y en sus inmediaciones sin contar con el oportuno permiso del Gobierno regional -al que ni siquiera se ha informado de los trabajos-, como por la dilatada o negativa respuesta de los responsables del Museo de Altamira a devolver colecciones procedentes de excavaciones arqueológicas realizadas en diferentes yacimientos de Cantabria que tendrían que haber sido depositadas como prescribe la legislación vigente en el Museo Regional de Prehistoria.
Alternativas
En el Ministerio de Cultura y en el Museo de Altamira han tratado de mantener estas colecciones ya que la espectacularidad y el carácter sobresalientes de las piezas otorga más vistosidad al contenido de las vitrinas.
Desde el Gobierno de Cantabria se ha instado al Ministerio a que traiga a Altamira las colecciones de la cueva de El Castillo que están depositadas en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.
Además, la Consejería no cierra la puerta a que las piezas de esta colección que no formen parte de la exposición permanente en el Mercado del Este, puedan regresar al Museo de Altamira para ocupar un sitio en sus vitrinas, aunque para ello será preciso que se establezca un nuevo convenio entre ambas administraciones.