Un agujero espacio-temporal, un electrodoméstico que no funciona correctamente, un centrifugado de emociones... eso y más es 'La lavadora', el corto de Ana Aurora Rodríguez (Reinosa, 1982), dirigido a medias con la mexicana Andrea Correa, y que reabre hoy, a las 18.00 horas la actividad de la Filmoteca de Cantabria, que también proyecta, a las 20.00, 'Mil cretinos', de Ventura Pons.
-'La Lavadora'. ¿Qué es lo que va a ver el público?
-Van a ver un corto de ciencia ficción un poco casera, manufactural, aunque también un ejercicio de estilo, de mezcla de géneros: comedia romántica, un poco de terror... Siempre hay cosas que cambiar, pero ahora que está en circulación y un año después del rodaje me siento muy satisfecha del trabajo.
-Ya ha cosechado un premio en el Festival de Cine de Huesca. ¿Qué recorrido va a tener la cinta?
-La verdad es que es la Escuela (Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de Madrid, ECAM) la que se encarga de la distribución y no tenemos mucho que decir en eso. En principio, como acaba de empezar su recorrido en festivales, tiene todavía dos años de recorrido por delante, esperamos que por todo el mundo. La Escuela hace una buena difusión de los cortometrajes. Lo de Huesca ha sido un premiazo para nosotras. Es un festival que está en su edición 39, con muchísima solera. Aunque suene a topicazo, ver competir allí tu corto con otros estupendos de toda Latinoamérica era ya un premio. Las dos esperábamos ir allí como espectadoras, pero no esperábamos hacerlo como directoras.
-Hay quien se lanza a hacer cortos sin más; en su caso ha preferido la enseñanza reglada. Conocimientos, relaciones, contactos, ¿qué es lo más importante que se adquiere en un centro?
-Yo empecé en filología, pero siempre he sido muy cinéfila y quería aprender, porque me dio por dedicarme a la crítica cinematográfica. Empecé a hacer cursitos para aprender más del lenguaje cinematográfico y así conocí la escuela de cine. Me metí con un conocimiento casi nulo de la técnica, y eso es lo que más rentable me ha salido, aparte del mundo contactos. No hubiera podido dar el paso a dirigir sin pasar por un sitio como éste: no estaba en el círculo adecuado, no tenía los contactos; contaba con amigos cinéfilos, pero no con amigos que hiciesen cine.
-Allí conoce a Andrea Correa. ¿Lo de dirigir a medias es casualidad o una forma de trabajo?
-En este caso es una casualidad, aunque ha sido una experiencia bastante divertida y si antes éramos compañeras, ahora somos amigas. No descartamos trabajar juntas en el futuro, pero en principio ha sido una casualidad.
-¿De dónde le viene la afición?
-Soy cinéfila desde pequeña. Desde que tenía cuatro años y me llevaron a ver 'E. T.', que me marcó profundamente. Siempre he consumido cine como una adicta.
-¿Cómo sobrevive uno intentando dedicarse al cine?
-De momento, este año, aparte de los consabidos trabajillos en publicidad, me he dedicado a desarrollar proyectos para solicitar subvenciones. La publicidad es lo más fácil para conseguir trabajos eventuales de un día, contactos en productoras y cositas pequeñas. Para entrar en el equipo de dirección de una peli necesitas tener mucho rodaje. En la Escuela, al exigirte dedicación completa, no tienes tiempo para trabajar en los tres años de formación.
-¿Cuáles son sus proyectos más inmediatos?
-Ahora mismo estoy rodando ya un documental sobre el barrio de Lavapiés. A corto plazo, estoy esperando a que se resuelva un proyecto que quiero rodar en Cantabria en Picos de Europa. Es un proyecto personal sobre un relato que escribí cuando estaba en el instituto y que todavía me persigue. Una historia para contar en los espacios naturales de los Picos de Europa, en el valle de Camaleño en concreto. Ya he ido con el equipo, hemos vuelto con un trabajo fotográfico de localización muy chulo, lo hemos presentado en el Ministerio de Cultura y tenemos muchas esperanzas de que nos concedan una ayuda. Es para rodar en 35 milímetros -soy un poco pureta en estas cosas-. La Escuela me ha enseñado a hacer las cosas a lo grande, con producción profesional.
-¿Y para el futuro?
-Me gustaría seguir formándome una temporada más en la propia escuela que es el cortometraje de ficción, aunque, como todo el mundo, también tengo un proyecto de largometraje en el tintero.
-No sé si está muy al tanto de lo que se hace en la región...
-Soy muy amiga, desde la época del instituto, de Nacho Solana, y he seguido por él las cosas que se están haciendo. También he colaborado en alguna producción de Burbuja Films. Entre todos me mantienen al día.