Los universitarios de hoy son «nativos digitales. Desde niños han conocido Internet y saben manejarse bien en las redes sociales y en Google, pero no encuentran el modo de ir más allá, ni siquiera saben que existe un buscador más avanzado, algo que es bastante básico». Noemí Cue, responsable de la Biblioteca Electrónica Emilio Botín de la Biblioteca de la Universidad de Cantabria (BUC), se apoya en los datos revelados recientemente por el estudio PISA sobre lectura digital, que no deja a los jóvenes españoles en muy buena posición.
Ahí surge la necesidad del seminario 'Técnicas de búsqueda temática de información', que se imparte esta semana en la sede santanderina de los Cursos de Verano de la UC. Se persigue «ayudar a mejorar habilidades y competencias como la búsqueda, la interpretación y la evaluación de los datos».
La directora de la actividad académica explica que en los primeros años de carrera, y al término de esta etapa, donde se elabora el proyecto final, es importante que los alumnos sepan dónde acudir para buscar los datos que les interesan garantizando que sean estrictamente académicos y relevantes.
No es una condena a Google
Cue aclaró que no hay que condenar a Google. De hecho, el curso comienza hablando de las posibilidades que ofrece este buscador, como el google academics o el books. «Son herramientas que pueden servir, pero hay muchas otras».
De hecho, «la información que nosotros vemos en Internet es la punta del iceberg, pero por debajo hay mucha más en lo que los bibliotecarios llamamos la Internet oculta». En ese ámbito se encuentran, por ejemplo, las bases de datos o los catálogos de bibliotecas, y no es posible acceder al contenido que abarcan si no se conoce su existencia. También se incluye en este contexto la información científica que aparece en las revistas electrónicas a las que se llega a través de bancos de datos de pago. En el caso de la UC, la comunidad universitaria puede acceder de manera gratuita a algunos como la plataforma SicenceDirect (Elsevier). Y es un servicio de pago, «no se encuentra en la Red así como así», aclaró la responsable de la biblioteca electrónica.
La tendencia conduce a que las colecciones en papel desaparezcan porque, poco a poco, se van digitalizando. Incluso muchas ya nacen en la Red. «Los artículos científicos se encuentran todos digitalizados. Pero aún hay muchos datos en papel», comentó la ponente, que volvió a incidir sobre el esfuerzo que realiza la UC por adaptarse al nuevo entorno electrónico.