El acuerdo de la Eurozona para un segundo rescate a Grecia no ha logrado frenar el contagio de la crisis de deuda a España e Italia. Es algo que ya se intuyó en la sesión del viernes y que quedó totalmente confirmado ayer, cuando arreció con crudeza el acoso a estos dos pesos pesados de la UE, que todavía no han tenido que pedir ayuda pero que se consideran vulnerables por su debilidad económica y fiscal. La sesión fue bajista en general debido al bloqueo de las negociaciones para elevar el techo de endeudamiento en EE UU y, sobre todo, a la decisión de la agencia de calificación Moody's de secundar a Fitch y rebajar la nota de la deuda griega hasta dejarla a un escalón del 'impago'. Pero el varapalo fue especialmente severo para España e Italia, lo que revela claramente hacia dónde apuntan los especuladores que apuestan a la baja. Un nuevo desafío para Europa.
La mejor prueba es que tanto la prima de riesgo española como la italiana registraron una subida en el día de 32 puntos. La nacional terminó la sesión en los 326 , cada vez más cerca del récord de los 375 puntos que alcanzó a principios de la semana pasada, cuando se desató el pánico por temor a que los países del euro no llegaran a un acuerdo sobre Grecia, lo que ocurrió finalmente en la noche del jueves. Al bono español a diez años se le exige una rentabilidad del 6% frente al 2,7% que se pide al alemán. Por su parte, el diferencial italiano trepó hasta los 289 puntos.
En las bolsas, más de lo mismo. Aunque casi todas las plazas europeas cerraron en negativo influidas por la apertura a la baja de Wall Street, España e Italia fueron las plazas más penalizadas. En una sesión con pocas noticias empresariales dada la festividad de Santiago y que ya arrancó mal, con una hora de retraso por problemas técnicos, el Ibex-35 se dejó un 1,92%, con lo que no solo perdió la cota de los 10.000 puntos sino también la de los 9.900. Acabó en los 9.822. Al principal índice de Milán le fue todavía peor, con una caída del 2,47%.
Castigo a los bancos
Dentro de la Bolsa española, los valores financieros fueron los más castigados, lo que se atribuyó a que la intervención de la CAM el viernes ha vuelto a generar dudas sobre la solvencia del sector. En realidad su caída era algo esperado. Después de todo, fue la caja de ahorros que obtuvo la peor nota en las pruebas de solvencia de la banca europea. Sin embargo, el Banco de España aseguró tras la publicación de estos test que ninguna entidad necesitaba capital si se tenían en cuenta las provisiones. Pero el supervisor ya ha tenido que inyectar 2.800 millones de euros en la firma intervenida además de abrir una línea de crédito urgente de 3.000 millones.
A causa de la CAM o no, el caso es que los bancos sufrieron ayer una auténtica sangría. Bankinter y Popular salieron los peor parados con pérdidas superiores al 4%. Los dos grandes tampoco se libraron y tanto el Santander como el BBVA cedieron más del 3%.
El castigo a la banca no se limitó a España. Fue generalizado en toda Europa, lo que también puede deberse a que los inversores temen que se le exija una mayor contribución en próximos rescates. Y eso que las autoridades europeas no paran de insistir en que no se va a repetir el esquema aplicado a Grecia, en el que las entidades financieras han asumido una parte de la carga. También en este apartado los bancos italianos se llevaron la peor parte, con caídas de hasta el 8%.
«Lo que estamos viendo es un ataque muy serio a España e Italia. Los especuladores están yendo directamente a por los grandes», afirmó rotundo Ignacio Cantos, director de inversiones de Atlas Capital. «La subida de más de 30 puntos que han registrado sus primas de riesgo en el día es una auténtica salvajada», añadió.
En opinión de este experto, los inversores dudan de que Europa vaya a pasar a la acción y comprar deuda soberana de los países acosados a pesar de que en el acuerdo de Bruselas se compromete a ello. Es más, es uno de los pilares del pacto, que capacita al fondo de rescate europeo a intervenir en el mercado secundario para proteger a aquellos socios que sean atacados. Sin embargo, los analistas cuestionan la eficacia de esta medida dado que no se ha reforzado el fondo con más dinero. Ahora cuenta con un montante de 440.000 millones de euros.
El acuerdo no sólo hace aguas por ese lado. Las agencias de calificación de riesgo -primero Fitch y ayer Moody's- están venga a arrojar incertidumbre sobre él. Que declaren a Grecia en 'impago selectivo' estaba casi descontado y la UE ya se había preparado para ello, pero es que también advierten de que no está nada claro que, incluso con el segundo rescate y la quita del 21% de la banca, la economía helena pueda hacer frente a una deuda de más del 150% del PIB.