Las obras de remodelación del campo de fútbol El Malecón, la mayor inversión pública que se realiza actualmente en Torrelavega (5,1 millones de euros), finalizarán en el plazo previsto (30 de octubre). Así lo anunció ayer la empresa adjudicataria, Sacyr, que ha afirmado que los trabajos se ejecutan con normalidad y ha negado problemas de cobro de los mismos, como apuntaban algunos rumores. El equipo máximo representativo de la ciudad, la Real Sociedad Gimnástica, tendrá que iniciar la nueva temporada donde concluyó la anterior, en el campo de Tanos, puesto que el primer partido está previsto para el 21 de agosto.
La Sociedad Regional de Cultura y Deporte, dependiente de la Consejería de Deporte, adjudicó la obra a Sacyr en marzo del año pasado y se encarga de su financiación íntegra. El viejo Malecón pasará a ser casi nuevo (el terreno de juego se remodeló en una fase anterior) y tendrá 6.000 localidades. La instalación deportiva se complementará con una galería comercial.
Fase de remates
El autor del proyecto y director de los trabajos, el arquitecto torrelaveguense Javier Terán, dijo ayer que la obra se encuentra en fase de «remates», destacando entre ellos la instalación de los asientos. Según él, no es bueno «adelantar fases» en este tipo de actuaciones, dado que «tiene que quedar todo bien rematado».
El Jefe de Edificación de Sacyr en la zona norte de España, Ángel Rosell, señaló que su empresa está cobrando (lo hace por certificaciones de obra y con meses de retraso) de acuerdo al «calendario previsto» y negó que los trabajos se realicen a menor ritmo del habitual: «La obra está dentro del plazo fijado y ahora es menos llamativa porque estamos trabajando en el interior».
Rosell confirmó que no se podrá jugar en El Malecón hasta que se entregue la obra, lo cual ocurrirá a finales de octubre, echando por tierra las esperanzas de los responsables de la Gimnástica, que esperaban poder iniciar la nueva temporada en su estadio, de propiedad municipal.
El presidente del histórico club, Pablo Sámano, manifestó a este periódico que este es un «contratiempo terrible», sobre todo de cara a la venta de los abonos y la gestión de la publicidad estática. Además, él es de los que no se cree la versión de Sacyr: «Que el ritmo de las obras ha descendido de manera brutal es algo que está en boca de todos en Torrelavega».