La media maratón urbana, una prueba que contó con una gran popularidad en Santander durante la década de los noventa, regresará el año que viene a la capital cántabra tras una década desaparecida. El Ayuntamiento quiere recuperar el espíritu de aquella competición -que en su día se llamó 'Ciudad de Santander'- y convertirla en una cita profesional «de alto nivel», con la participación de atletas nacionales e internacionales. Esto ocurrirá si las negociaciones que actualmente mantiene el alcalde, Íñigo de la Serna, con diferentes organizaciones «no se tuercen», como él mismo explicó ayer.
Los detalles de los 21,195 kilómetros del recorrido y la fecha todavía son una incógnita, pero la noticia del regreso de esta prueba en 2012 fue tan inesperada como bien acogida en la Federación Cántabra de Atletismo y en la Peña de Fondo regional, dos de los organismos que más han apostado por este tipo de pruebas en los últimos años pero que ayer aún no habían recibido ninguna llamada del Ayuntamiento.
El presidente del órgano federativo, Manuel Saiz, no ocultó la «importancia» que una cita así tendría para la ciudad y para este deporte, pero calificó de «prescindible» el que sea de alto nivel. «No estoy de acuerdo en gastar dinero para que vengan atletas internacionales cuando hay otras prioridades, como arreglar las instalaciones de La Albericia», señaló. Los atletas cántabros deben viajar hasta Avilés para entrenar el lanzamiento de martillo y las líneas de la pista apenas son visibles, puso Saiz como ejemplos. Y pidió al Ayuntamiento que cuente con la Federación para organizar la prueba antes que con empresas privadas. «Se quedarían con todos los beneficios y no los invertirían en el deporte base», explicó el presidente.
El dinero es lo que diferencia una prueba popular de una profesional. Según Alberto Nava, máximo dirigente de la Peña de Fondo de Cantabria, para que una media maratón alcance una cierta repercusión en el calendario del año harán falta entre 12.000 y 18.000 euros. Todo depende de cuántos atletas internacionales se quieran traer -cobran sólo por participar- y de la cuantía de los premios.
Tres pruebas en un año
Santander siempre ha mantenido una estrecha relación con el atletismo urbano, y llegó a albergar hasta tres pruebas el mismo año: la citada media maratón 'Ciudad de Santander', una prueba de 100 millas y la San Silvestre. Hoy en día sólo sobrevive esta última, y lo hace con subvenciones públicas mínimas. En los años 90, los organizadores de las pruebas recibían 6.000 euros -un millón de pesetas entonces- para las tres citas santanderinas. Ahora, la Peña de Fondo de Cantabria sólo recibe 900 euros para la San Silvestre, una carrera en la que suelen participar alrededor de 4.000 ciudadanos.
Un grupo de atletas cántabros y los miembros de la Peña de Fondo tenían previsto reunirse el mes que viene para organizarse y hacer una petición oficial al Ayuntamiento para, precisamente, recuperar la media maratón u organizar una prueba de 10 kilómetros.