Una salva de pequeños fuegos artificiales anunciaron que era el momento de David Bustamante en Noja. De él y de las más de 10.000 personas que abarrotaron la noche del pasado martes la plaza de la villa para disfrutar con las canciones del barquereño. Las agujas del reloj rozaban las once cuando el cantante dio sus primeros pasos sobre el escenario.
Enfrente, un público rendido a su garganta, en su mayoría féminas enloquecidas. Algunas estaban acampadas en la plaza desde el día anterior. Pero, entre la masa, también se pudieron ver muchos niños, acompañados de sus padres, y curiosos, que no quisieron dejar pasar la oportunidad de ver de cerca a aquel joven de 'Operación Triunfo' que se coló, hace ya una década, en las televisiones de los hogares de España.
Al ritmo de la canción 'Dime', Bustamante irrumpió en el escenario con su clásico movimiento de caderas que despertó una gran ovación. Su inagotable energía pronto se contagió entre un entregadísimo público que siguió coreando las canciones 'Ojo por ojo' y 'No vale la pena estar sin ti', a la par que le lanzaba banderas de Cantabria que no dudó en apretar en sus manos. El de San Vicente se dirigió a la multitud al grito de «buenas noches familia, buenas noches paisanos». Palabras que al instante tuvieron respuesta en forma de piropos que se sucedieron durante la hora y media que duró el espectáculo. Fueron pocos los que se quedaron con las ganas de retratarlo y guardar así su mejor recuerdo del espectáculo.
A medida que avanzaban los minutos, el barquereño desplegaba todas sus artes de seducción con sus canciones más románticas como 'Te propongo mi amor' y 'Si pudiera caminar sin ti', sin pasar por alto 'Mi consentida', dedicada a su hija, y la más que coreada 'Dos hombres y un destino', que ya interpretó en el popular concurso con otro compañeros. Fue con estas canciones con las que cautivó las críticas de todos los sectores del público pues, mientras las señoras destacaban «el cambio a mejor que ha dado», las fans más incondicionales aprobaban su actuación con un unísono grito: «Tú sí que vales».
Y es que el de San Vicente de la Barquera ha demostrado a lo largo de estos últimos tiempos que su trayectoria está más que consolidada y se aleja del éxito pasajero. Paso a paso, disco a disco, el cántabro ha recorrido en los últimos diez años un camino que le ha asentado en un mercado musical que no pasa por su mejor época.
El Bustamante más melancólico se transformó a medianoche para interpretar sus éxitos más movidos. Casualidades del destino con los primeros compases de 'A contracorriente' la lluvia hizo acto de presencia pero sin poder suficiente como para deslucir una noche que llegó a su máximo apogeo con 'Devuélveme la vida' o Cobarde'. Para entonces, era imposible dejar de botar por reducido que fuera el espacio disponible. Pero el final llegó al ritmo del 'Aire que me das'. Un «¡Viva Noja! y !Viva Cantabria!» del entregado artista cerró el concierto que ha dejado huella en las fiestas patronales de este año.
La estela de Bustamante también se sintió hace unas semanas en Torrelavega donde congregó otras 10.000 personas que dejaron pequeño el Bulevar Demetrio Herrero poniendo de manifiesto que 'Busta' se ha convertido en un imprescindible de las fiestas estivales tanto en Cantabria como en el resto de España.