Verónica Forqué visitará Santander los días 14 y 15 de octubre para representar en el Casyc la obra teatral de Willy Russell 'Shirley Valentine', una comedia en la que da vida a un ama de casa desengañada y decidida a dar un cambio a su existencia.
Forqué está recorriendo los escenarios de todo el país con esta pieza, estrenada en 1986, encadenando éxito tras éxito con una historia fresca y universal que ha ido adquiriendo más sentido con el paso de los años conforme ha ido creciendo el protagonismo de la mujer en los profundos cambios de los convencionalismos sociales.
La protagonista de la historia, Shirley Valentine, es, al menos en apariencia, una mujer igual a tantos millones de amas de casa que viven vidas similares y paralelas en cualquier país del mundo. En su caso, esa existencia anodina se desarrolla en un adosado de un típico barrio obrero londinense.
A través de un ingenioso recurso teatral, esta moderna heroína va dando a conocer su mundo a través de una especie de confesiones que va compartiendo en total complicidad con el público y con. la pared de su cocina, que ha acabado convirtiéndose en su confidente.
Shirley perdió su apellido de soltera al casarse con Joe Smith, un matrimonio por amor. Pero su marido salió autoritario, machista, maniático y egoísta. Y siente que se le va escapando el amor y la vida en ese camino de criar a sus dos hijos y de soportar estoicamente las brusquedades de su marido.
De modo que a los cuarenta y tantos años quiere irse de casa, pero no termina de acumular el valor suficiente. Sin embargo, al conocer a una nueva amiga que se acaba de divorciar y que la invita a pasar unas vacaciones en la famosa isla griega de Mykonos, Shirley se replantea la vida.
Nueva perspectiva
Como no se atreve a decirle a su marido que se va a Grecia, decide enfrentarse al desafío sencillamente con una nota: «Vuelvo dentro de quince días». Lo que no sospecha es que esas dos semanas van a cambiar el curso de su vida. Esos días de descanso en la isla griega hacen entrar en crisis todos sus puntos de vista sobre la vida, el amor, la convivencia y ella misma. Intenta saber qué fue de aquella Shirley de soltera y si la puede recuperar.
Cambia la pared de su cocina por la roca de una playa, a la que dirige ahora sus reflexiones, sus nuevos descubrimientos. Shirley, además, tiene que replantearse las vacaciones cuando su amiga conoce en el avión a un candidato a hacerle olvidar a su exmarido. Es así como la nueva -o la primera- Shirley conoce al dueño de una típica taberna costera, que ayuda a que aflore la Shirley que se apellidó Valentine al sentirse viva y deseada.
Lástima que llegue tan pronto el final de las vacaciones. Va al aeropuerto con su amiga. Hay que volver a casa, a la rutina del fracaso. Facturan las maletas. A punto de embarcar, debe tomar la gran decisión: volver a Joe o quedarse a vivir en la isla. Y echa a correr con lo puesto para seguir siendo por siempre Shirley Valentine.