El sacerdote Hilario Obregón Ruiz, de 54 años, comenzó el pasado 29 de octubre su ministerio pastoral en la iglesia de Ampuero como administrador parroquial en sustitución del anterior párroco, Adolfo Linares, desaparecido en Ibiza durante sus vacaciones estivales. Natural de Santander, Obregón, que fue ordenado sacerdote el pasado día 12 de octubre, ha servido en varias parroquias del valle de Toranzo y Villafufre, desde que fuera ordenado diácono en 2008. El acto con el que se inició su servicio pastoral en Ampuero contó con la presencia del vicario episcopal de la diócesis de Santander, Sergio Llata, el arcipreste Pedro Miguel Rodríguez y el sacerdote José Vicente González, que durante estos meses ha prestado servicios pastorales en la parroquia ampuerense. A González le correspondió entregar a Obregón las llaves del sagrario. En la misa también estuvo el coadjuntor de esta parroquia, quien le concedió las llaves del templo al nuevo párroco.
El acto se desarrolló al final de la misa y en el transcurso de la eucaristía se rezó por Adolfo Linares. Los numerosos fieles que asistieron a la celebración recordaron con emoción al cura desaparecido. Su rastro se perdió el día 9 de julio en Es Soto, una conocida y escarpada zona de acantilados de la isla pitiusa, frente a las costas de Formentera. Durante varios días, la Policía Judicial y la Guardia Civil ibicencas peinaron el islote para intentar, sin éxito, localizar al cura cántabro. El caso fue calificado como «una desaparición inquietante». Se abrieron varias líneas de actuación, pero ninguna dio los frutos esperados.
Acerca de la sustitución, Obregón aclaró que está «cubriendo el vacío que se ha producido». «Ojalá don Adolfo dé señales de vida y esté pronto con nosotros», comentó. En caso de que Linares regresase, el nuevo sacerdote de Ampuero especificó que «él seguirá siendo el párroco, lógicamente»; no obstante, explicó que, mientras dure esta situación, quiere «dar al pueblo estabilidad parroquial y pastoral. A eso responde mi presencia aquí».
Calurosa acogida
El nuevo responsable de la parroquia agradeció la calurosa acogida que le brindaron los vecinos de Ampuero y declaró que tratará de corresponderlos «con la tarea de cada día». Asimismo, recalcó que a su llegada se encontró con «un equipo de cristianos comprometidos que están haciendo una gran tarea» y que le estaban apoyando en sus primeros pasos.
El sacerdote enfoca su nueva andadura «con paciencia e ilusión». Obregón comentó que, de momento, se toma su nueva situación «con calma» para hacerse «con la gente, el funcionamiento parroquial y al pueblo». Además de Ampuero, el cura santanderino atenderá las parroquias de Cerbiago y Cereceda (Rasines).