El líder regionalista y candidato del PRC al Congreso, Miguel Ángel Revilla, se sacó ayer la espina que le clavó el alcalde de Selaya y compañero de partido, José Luis Cobo, al pedir el voto para el PP en plena campaña electoral. Le llamó «tránsfuga» en el salón de actos del propio ayuntamiento y ante unos trescientos vecinos que acudieron al acto electoral regionalista.
El desagravio fue mayor porque Revilla enfrentó la «tropelía» del regidor al corazón «leal» de los pasiegos, que «nunca me han fallado» y gracias a los cuales «llegué a ser presidente de Cantabria», ditirambo que enardeció a los asistentes, que aplaudieron a rabiar.
Las declaraciones del alcalde regionalista en el ecuador de la campaña electoral, declarando la guerra al PRC y pidiendo el apoyo para el PP en el comicios generales, tuvieron la réplica inmediata de Revilla. Pero no fue hasta ayer cuando el líder regionalista acudió al predio del regidor para poner en duda «la hombría y la honradez» de Cobo ante sus propios convecinos, atributos que «se tienen o no se tienen, pero cuando se pierden, se pierden para siempre». Por su puesto, el aludido no asistió.
Revilla, que se presentó en Selaya arropado por todos los candidatos regionalistas, entró de lleno en la polémica nada más abrir su intervención. «¿No está aquí Cobo?», se arrancó retador Revilla, sabedor de la complicidad que tenía entre el público. «El apellido es pasiego pero no responde al prototipo de los pasiegos», se fue calentado. Y entonces enumeró esas virtudes que se supone a las gentes pasiegas, que tanto alegraron al personal. «Los pasiegos no hacen lo que ha hecho Cobo. No fallan. Es gente de palabra, de trato. Se daban la mano, sin escrituras ni notarios, y no hacía falta ni testigos». Y todo para decir que el alcalde «tránsfuga» no tuvo «ni la dignidad» de llamarle por teléfono para decirle la «tropelía» que iba a cometer. Revilla recordó a los asistentes que no es la primera vez que sufre el escarnio del transfuguismo, pero también se preguntó «a dónde han ido. Han colocado a algún hijo, pero han tenido el desprecio de la sociedad», el mismo que augura para Cobo.
Con todo, el desquite de Revilla en Selaya no fue bronco. Unas horas antes había dicho que los tránsfugas como Cobo pasan a la historia de forma «ignominiosa». Tras «su día de gloria, o de deshonra, ya no los conoce nadie».
Después Revilla recordó las inversiones en obras que ha hecho en el municipio, «2.500 millones de las antiguas pesetas», y prometió que en Madrid la va a «armar».