El cambio de ubicación del mercadillo de la pedanía castreña de Oriñón, que se celebra cada domingo, ha traído consigo la proliferación de puestos ilegales. Los 'top manta' han aprovechado el nuevo emplazamiento para colocar sus puestos pero sin pagar por ellos.
La alcaldesa pedánea de Oriñón, María Mercedes Rebollo, ya ha denunciado ante el Ayuntamiento de Castro esta situación, que considera «intolerable». Hasta tal punto alcanza su indignación que ha llegado a decir que en Oriñón ahora mismo hay dos mercadillos: «uno legal y otro ilegal».
Esta misma semana, el concejal de Mercado, Turismo y Comercio, José Ucelay (PRC), tiene previsto reunirse con la pedánea y con los responsables de la Policía Local para poner solución a esta situación.
Rebollo tiene muy claro lo que habría que hacer. Reclama más presencia policial y que actúen con rotundidad. «He llegado a contabilizar un domingo hasta 80 'manteros'». Y lo peor de todo, dice, «es que detrás de ellos hay mafias que hacen negocio».
Otro de los problemas que están provocando los puestos ilegales, según la alcaldesa pedánea, es el «colapso» de la calle en la que se ubican. «Se ponen en medio de la calle e impiden a los coches y a los peatones circular con normalidad». Rebollo asegura que son muchas las quejas vecinales que ha recibido en las últimas semanas. «Los vecinos están cansados de estos 'top manta' que encima lo dejan todo sucio».
A pesar de este hecho, la alcaldesa considera que la nueva ubicación es mejor que la anterior. «Ahora están más ordenados que antes y desde luego que el sitio es más propicio para la celebración de un mercadillo. El problema puede venir este verano, cuando el número de vecinos se multiplique. Tendremos que ver entonces cómo se desarrolla, porque ahora es la época más baja».
Inspecciones de trabajo
La Inspección de Trabajo tiene previsto supervisar el mercadillo de los 'jueveros' (el que se celebra todos los jueves en Castro) y el de la pedanía de Oriñón para cotejar si los vendedores están desarrollando la actividad por la que están pagando. Así lo anunció hace dos meses el concejal de Mercado, Turismo y Comercio de Castro, José Ucelay (PRC), que se trasladó a la sede del Ministerio de Trabajo, en Santander, para entregar un informe detallado con todas las licencias del mercado de Castro y de Oriñón. «Hay serias dudas de que algunos vendedores están trabajando acorde a lo que marca la ley, de ahí que quieran controlar eso».