Florentino Pérez no se lo perdía. En otra mesa, cinco ministros. Y, en la puerta de entrada, ruido de gaitas para dar la bienvenida. Muchos lo recordaban. En las reuniones de cántabros en Madrid durante la noche previa al día grande la región en Fitur se escuchaba una pregunta -«¿Te acuerdas de que otros años.?»- y una palabra: austeridad. La cena de las tres cifras en número de invitados y muchas más en euros que trasladaba a media Cantabria a la capital se quedó en nada. O casi. La presentación de un libro de gastronomía por parte del Ayuntamiento de Noja, una cena informal de periodistas con el consejero de Industria y una fiesta de hosteleros en una discoteca madrileña en la que costaba encontrar paisanos. Por ser austeros, hasta lo fueron con el eslogan. No hubo. Es el año del ahorro.
Contaban los más veteranos participantes que en la entrada del Hotel Puerta de América se agolpaban los taxis con esa cena de los 66.000 euros. Famosos, políticos de renombre y fotógrafos en la puerta a la espera de más rostros conocidos junto a los cántabros 'ilustres' que viven en Madrid. Esta vez ni Bustamante, ni Fran Rivera. «Yo he visto aquí setenta alcaldes», contaba un habitual de Fitur. Con ellos, concejales y asesores. Pero en la noche del jueves, sólo cinco o seis ediles se dejaron ver por las convocatorias. La de Noja, vinculada a la presentación de un libro de gastronomía del crítico Pepe Barrena, se celebró en el Bernabéu. Estaban convocados a las ocho y al acto, presentado por Goyo González, asistieron José María Íñigo o Caco Senante (como rostros conocidos), junto a los cocineros con 'estrella' de Cantabria, que hicieron acto de presencia (ellos han sido los grandes embajadores del turismo cántabro estos días).
Eso mismo hizo el consejero de Industria, Eduardo Arasti, junto a los responsables de la Dirección General de Turismo. Ni siquiera pudieron quedarse a cenar. Y es que ellos estaban citados con la delegación de periodistas cántabros para un encuentro informal en el restaurante Samarkanda, en Atocha. A la mesa, 32 comensales, nada que ver con los más de mil de esas ediciones multitudinarias con traje de gala.
Entre plato y plato era el comentario general. La diferencia en cifras y en nombres. Más que palpable. También en los protagonismos. Arasti, al final de la cena, hizo unas breves declaraciones para los matinales radiofónicos y emplazó a todos a la rueda de prensa de Ignacio Diego del día siguiente. Nada de discursos. La última cita era la de la discoteca New Garamond, en la que la Asociación de Hostelería había organizado una fiesta. Allí estaba su presidente, Emérito Astuy, y algunos otros empresarios de la región. Pero sobraba espacio. Era más fácil ver a algún conocido exfutbolista que a los muchos cántabros que 'invadían' Madrid en su día en la jornada previa a la cita importante.
Más fotos que discursos
Ya en el Ifema, y tras dar a conocer el proyecto del teleférico ante los periodistas, Diego dio la bienvenida a los asistentes al día de Cantabria. Ni gaitas ni folclore ni largos discursos. «Los protagonistas no somos nosotros, no quiero haceros perder ni un minuto», les dijo a los operadores de turismo. El 'reclamo' fue la foto con dos de los actores de 'Gran Hotel', Yon y Llorenç González. Todos, en un pequeño atril y con un 'austero' (es la palabra) fondo a la espalda. «Déjales a ellos», decía en principio el secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle, mientras Íñigo de la Serna, Eduardo Arasti e Ignacio Diego posaban con los dos artistas ante un grupito de jóvenes cámara en mano. Al final, él también se puso en la foto.
Menos alcaldes que otras veces y escasa representación empresarial. El presidente de los constructores, los de las asociaciones de hostelería o turismo rural, el nuevo director general del Racing y otros nombres propios de la vida económica de Cantabria (Isabel Bolado, la familia Santos, Paco Quirós.). Con ellos, algunos representantes políticos de la región en el Congreso y el Senado y el nuevo delegado del Gobierno, Samuel Ruiz. El exciclista Abrahám Olano, la actriz Penélope Velasco. Poco más. A última hora una televisión entrevistó ante el stand a Paco Porras y Toni Genil. El Gobierno dejó claro que aquello no era cosa suya. No les había hecho gracia.