El futuro de la Asociación de la Prensa de Cantabria tiene visos de terminar dirimiéndose en los tribunales. Un mes después de que se celebraran elecciones para elegir una nueva junta directiva, la guerra abierta entre las dos candidaturas que luchaban por colocarse al frente no ha hecho más que recrudecerse.
A última hora de la tarde de ayer, las dos candidaturas se autoproclamaban como junta directiva. A las cinco de la tarde, la encabezada por Beatriz Grijuela -la que en principio se dio como vencedora de los comicios celebrados el día 22 de diciembre- se personaba en la sede del colegio para presentar un escrito proclamándose como los legales representantes de la Asociación. En el otro lado de la contienda, María Ángeles Samperio anunciaba la anulación del proceso electoral y la legitimidad de la junta existente hasta la convocatoria de nuevas elecciones. Amparándose en un informe jurídico y en consultas realizadas a la Federación de Asociaciones de la Prensa de España, Samperio reconoce también la existencia de tensiones «innecesarias, impropias del colectivo profesional del que formamos parte».
Complicado proceso electoral
El trasfondo del serial que lleva semanas protagonizando la Asociación de la Prensa de Cantabria está repleto de formalidades y argumentos jurídicos que han complicado el proceso electoral.
En la noche del pasado 22 de diciembre, los resultados provisionales dieron la victoria a la candidatura que encabezaba la periodista Beatriz Grijuela, pero la lista de la hasta ahora presidenta, María Ángeles Samperio, impugnó los resultados y solicitó la anulación de las elecciones. Entendía que uno de los votos con la firma escaneada debía ser tenido en cuenta, y que el recuento de los votos de los vocales no se había realizado correctamente. A partir de ahí, la situación no hizo más que complicarse. La mesa electoral admitió en parte la impugnación de la candidatura de Samperio y, aunque rechazó anular las elecciones, decidió realizar un nuevo escrutinio que no aprobaron sus contrincantes.
En plena contienda, con cruces de acusaciones sobrevolando el proceso, la mesa electoral decidió el pasado 12 de enero presentar su dimisión irrevocable. En un comunicado explicaron su decisión amparándose en «las graves imputaciones vertidas contra su honorabilidad» por la candidatura de Beatriz Grijuela.
Llegados a este punto, con una candidatura electa, pero sin una mesa electoral que proclame los resultados definitivos y con unas alegaciones sin resolver, la Junta Directiva de Samperio anuncia la anulación de las elecciones y su continuidad hasta una nueva convocatoria de elecciones.
En el otro bando, la candidatura de Beatriz Grijuela entiende que al dimitir la mesa electoral «sin resolver el procedimiento y sin cumplir su obligación legal de proclamar el resultado provisional», este resultado ha quedado automáticamente proclamado como definitivo, «dado que fue ratificado y suscrito por todos y cada uno de los miembros de esa Mesa Electoral».
Con esos argumentos ayer fueron a la sede del colegio y registraron su escrito proclamando su intención de coger las riendas de la asociación y anunciando la convocatoria de la primera reunión de la nueva junta para el próximo martes a las ocho de la tarde. Una jornada que será complicada porque los directivos aún en el cargo ya han adelantado que, a esa hora, «la asociación está cerrada».