Ya ha comenzado la cuenta atrás para la negociación del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de Teka, que prevé el despido de 188 trabajadores de la planta de Cajo. Los sindicatos están buceando en los 2.000 folios de los que consta el expediente para presentar su estrategia. Fuentes sindicales informaron ayer que los argumentos económicos de la compañía son de «ingeniería financiera», con el objeto de declarar unas pérdidas de 8,5 millones de euros al cierre de 2011, incluyendo gastos de otras filiales.
El contenido del expediente es tan prolijo que partes del documento, sobre todo lo relativo a las cuentas, están siendo examinadas en las sedes centrales de los sindicatos en Madrid. Así lo indicó a este periódico Daniel San Miguel, secretario general de la Federación de Industria de CC OO de Cantabria, que calificó el ERE de «engañoso». Dos son los reparos principales que opone en este aspecto. Por un lado, duda de la posibilidad de llevar a cabo las 35 anunciadas jubilaciones anticipadas para trabajadores mayores de 55 años, por la reiterada política en contra de las prejubilaciones de la Seguridad Social y, por otro, se pregunta: ¿Quién va a querer irse a trabajar a Turquía?, en referencia a los 25 traslados que ofrece la empresa. El dirigente sindical también aludió a los «vericuetos económicos» utilizados para registrar pérdidas, incluyendo gastos generales, cuando la planta de Cajo obtuvo unos beneficios de 4,5 millones de euros en 2010 y otro tanto el año anterior.
La primera reunión para negociar las condiciones del ERE será el martes, 7 de febrero. La ley otorga un plazo de 30 días para que los sindicatos presenten alegaciones. «Todavía no nos ha dado tiempo de examinar los 2.000 folios», precisó San Miguel, «estamos desempolvando la documentación». Lo que sí tiene claro es que la planta de Cajo «no tiene pérdidas».
Los esfuerzos sindicales van encaminados a reducir al máximo el número de afectados y a conseguir mejorar las condiciones que ofrece la empresa. «Ahora entramos en la negociación pura y dura», expresó por su parte José Francisco Martínez, secretario general de la Federal del Metal de UGT de Cantabria. Martínez ve «difícil» que se pueda parar el ERE teniendo en cuenta que la política de la empresa es la «deslocalización» para llevar la producción de cocinas «allí donde cree que le va costar más barato». Recordó que ya pasó con las plantas de Barcelona, que cerró; Baleares «que se dejó a la mitad»; Alcalá, que también cerró, «y ahora le toca a Santander». La siguiente -aventura- será Zaragoza. Además hay dos plantas alemanas «que están a punto».
El presidente del comité de empresa, Luis Fernández, aseguró que la fábrica de Santander «no tiene futuro» si se suprime la línea de fabricación de cocinas dejando sólo los fregaderos. Si se cumplen los planes de Teka, lamentó el portavoz de los trabajadores, Cajo se queda «mitad vacía». Y además, en la línea de fregaderos «no se ha planteado ningún plan de viabilidad» con el que incrementar su actividad o beneficio. «Es irrenunciable» que la producción de cocinas e quede en Santander», sostuvo
La plantilla ha recibido el ERE endureciendo las movilizaciones. Hoy harán una huelga de 24 hora, por lo que el cese de actividad en la fábrica de Cajo será total durante la jornada.