Eloy Puente González es vecino de la zona de Alto Campoo. Sabe, como muchos del lugar, que cuando el tiempo se enfurece, lo más recomendable es no echarse a la calle. Sin embargo, él lo hace porque es en ese momento cuando comienza su deber. Y ayer lo hizo. Cumplió. En el peor día de lo que va de invierno. Ante la primera gran nevada. Eloy, que es uno de los tres quitanieves de la zona de Reinosa y Alto Campoo, vivió su primera jornada de trabajo bajo cero, 'pateándose' las carreteras en busca de nieve y garantizando así que la circulación siguiera con normalidad.
«Crudo, crudo», explica Eloy, que reconoce que aunque ha vivido días de invierno mucho peores años atrás, el de ayer tuvo sorpresas. «No preveíamos aquí un bajón de las temperaturas tan grande y en tan poco tiempo», argumenta. «Y ha habido un momento que se ha puesto crudo», repite.
Este operario de Carreteras, que forma parte de una red de 81 (entre Gobierno central y regional) que ayer se repartió por toda la región, se subió a la quitanieves a las ocho de la mañana y se bajó doce horas después. Recorrió una y otra vez -«ni lo sé», dice- los 24 kilómetros que separan Reinosa de la estación, pasando además por pueblos como Ruaño, Naveda, Pajambrero o Soto.
«Aquí hubo hielo por las bajas temperaturas, nieve fina y mucha ventisca... Sin embargo, el día no se complicó demasiado, fue de los habituales porque, de hecho, no había siquiera circulación. Lo único, esa bajada brusca de la temperatura». Eloy peinó las carreteras comarcales y rurales usando la pala y echando sal. Toneladas de sal. Entre 12 y 14, de las 14.000 en total que hay almacenadas en toda la región y que durante estos días más de medio centenar de máquinas se encargarán de repartir por los principales puntos conflictivos de las carreteras, tanto puertos como núcleos urbanos.
Como Eloy, Juan ha 'currado' de lo lindo en otro punto del mapa. Su labor ha estado en las carreteras entre Potes y Fuente Dé, y la que une Ojedo con Piedras Lenguas, a las que se ha debido durante todo el día y en las que además de hacer lo propio se ha dedicado a atender a varios conductores que pretendían circular sin cadenas. «En Pesaguero había hasta 20 centímetros y en Fuente Dé, 10», se queja. Como un grupo de palentinos que viajaba en furgoneta.
Los quitanieves, que habitualmente son vecinos de la zona en la que trabajan, están acostumbrados al trasiego que vivieron ayer. O quizás no tanto.
El susto de Gornazo
Precisamente, a kilómetros de distancia, a media mañana, uno de estos operarios se convirtió en el centro de las miradas. Pero no por ser el que evita que los conductores deslicen sus vehículos, sino por derrapar en mitad de la vía.
El incidente se produjo en la autovía entre Torrelavega y Santander, en la salida de Gornazo. Un operario que estaba trabajando con su quitanieves entró por la desviación y volcó al dar la curva -muy cerrada- que se encuentra a continuación. El conductor resultó levemente herido en un hombro y fue trasladado al Hospital Marqués de Valdecilla.
Según explicó la Guardia Civil, el susto se produjo porque la máquina, que debe coger cierta velocidad para poder arrastrar la nieve de la calzada, no redujo a tiempo la marcha en la curva y, al ser cerrada, se salió. Además, según detallaron, las retenciones de los vehículos ocasionadas a consecuencia del volcado de la quitanieves apenas tuvieron trascendencia porque la situación fue controlada inmediatamente apartando la máquina y dando paso a la circulación por el arcén.
Los más de 150 operarios, entre el personal de la Demarcación de Carreteras y de la Consejería de Obras Públicas, volverán hoy a las carreteras para tratar de dejarlas expeditas.