Ayer hizo frío, sí: mínimas de -6º grados en Mataporquera y Reinosa, o -5 en Camaleño, por no hablar de los -10º en Alto Campoo. Y cayó nieve, como unos 20 centímetros en la estación invernal, o alrededor de 20 centímetros en zonas de Liébana, Polaciones y Campoo, comarcas donde la circulación de vehículos se vio afectada. Los copos se dejaron ver también en el litoral, incluido Santander. Pero esto es sólo un anticipo, sobre todo en cuanto a temperaturas, pues lo más crudo de la ola siberiana se aproxima a Cantabria. Hoy, y mañana. Echen cuentas de que hoy en Cantabria las mínimas van a seguir en descenso, valores que pueden llegar a -10º en Liébana y Campoo.
La masa de aire gélido no está de pasada. Si ha realizado el viaje desde Siberia es para quedarse unos días, con lo que su presencia continuada recrudecerá el ambiente. Y a todo ello hay que sumar que el viento del Norte sigue campando a sus anchas en toda la región, con lo que aumenta el efecto del frío.
Mucho frío. Porque es eso. Más que por las precipitaciones (que se esperan de nieve, pero escasas) por lo que resultará adversa la jornada será por las bajas temperaturas. De hecho, la sensación térmica hará que toda Cantabria tirite de frío.
De hecho, toda la región está hoy bajo el aviso de alertas por temperaturas mínimas. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) tiene activado el aviso naranja para Liébana y Campoo porque prevé heladas moderadas en ambas comarcas y que los termómetros pueden alcanzar allí los dos dígitos.
Pero el resto de la región no se libra de las advertencias a causa de las bajas temperaturas, pues los valores mínimos pueden llegar a los -2º en el litoral, y a los -6º en las comarcas centrales y Valle de Villaverde.
La alerta se notifica no solo para la madrugada o las primeras horas de la mañana, que es cuando habitualmente se marcan las mínimas. Aemet avisa de que esos valores pueden repetirse a partir de las siete de la tarde. De modo que hoy las incidencias, sobre todo, vendrán por cuenta del frío. Y quizá por las heladas y sus repercusiones en las carreteras. Las que se produjeron ayer tuvieron más que ver con la nieve.
Ayer, nieve al nivel del mar
El cruce del frío siberiano con el frente húmedo del Atlántico que pasó ayer sobre la cornisa hizo que las precipitaciones se convirtieran en nieve y a cualquier cota. De hecho, no tardó en hacer su aparición, incluso al nivel del mar.
En Santander la nieve se dejó notar y durante algunos minutos dio la sensación de que podía cuajar. Se quedó en eso, en una posibilidad, lo mismo que en otros puntos del litoral, como Castro o Laredo. Pero donde la nieve sí dio lugar a lo que en otras fechas serían estampas navideñas fue en el interior. Nevó, cuajó y provocó problemas.
Los más importantes, en la zona campurriana. A primera hora las máquinas quitanieves tuvieron que redoblar esfuerzos para dejar libre la A-67. La Autovía de la Meseta presentó problemas para circular hasta mediodía, incluso desde las localidades más bajas. También en la A-8, a su paso por Cabezón de la sal.
La comarca de Campoo amaneció cubierta con una capa de unos 10 centímetros, que se sumaron a unos pocos que ya había del día anterior y a los que siguieron acumulándose durante el día.
En Mataporquera, que amaneció con una mínima de -6º y bajo una intensa nevada, a última hora de ayer se acumulaban en sus calles alrededor de 30 centímetros. Casi otros tantos cayeron en Alto Campoo, estación invernal que ayer, justo un día después de abrir, tuvo que cerrar, esta vez por condiciones adversas. Y en Reinosa, según Meteocampoo, el espesor pasaba ayer de los 10 centímetros.
La nevada que empezó de mañana también afecto a otras comarcas. En puntos como Cotillos (Polaciones), la nieve alcanzó los 25 centímetros; 20 centímetros en Tresviso y unos 15 en Caloca (Pesaguero), puntos todos ellos donde anoche seguía nevando, aunque de forma algo más moderada que por la mañana.
También la nieve se dejó notar en el valle del Asón, y en los de Soba, Saja e Iguña, entre otros, además de en las comarcas del sur, como Valdeolea, Valderredible y Campoo. En estos municipios algunos transportes escolares no pudieron realizar las rutas escolares, o bien los colegios no pudieron abrir sus puertas, afectado en total a unos mil alumnos.
Aviones y trenes operaron con normalidad, pero la circulación rodad sí se vio afectada en una veintena de carreteras de la red regional (principalmente de Campoo), red que anoche tenía cerrados los puertos de Palombera, Lunada y La Sía, y otros dos con cadenas (Bardal y Estacas de Trueba).