«Santander está más bonita que nunca», exclama Azucena en el Paseo de Pereda mientras se protege con un paraguas de los gordos copos de nieve que caen desde el cielo. Es la imagen que ofrece el centro de la capital a las once menos cuarto de la mañana. Ha comenzado a nevar, con cierta intensidad. Aunque no llegará a cuajar. La humedad relativa del aire (70%) lo impide. La imagen es más que curiosa. Unos se paran y miran con cara de perplejidad. Otros señalan a Peñacabarga, oculta entre negros nubarrones. Los hay que se refugian en los portales y sacan fotografías con sus móviles. Y no faltan los que refunfuñan por el frío que hace a esa hora, 3,8 grados centígrados. La imagen de nieve en Santander no deja de sorprender, aunque no sea algo nuevo. En 2005 nevó cinco veces, en 2006 una y en 2009 seis veces. El último registro, el del año 2010, señala seis ocasiones. «Sueño con ver la ciudad entera de blanco», suspira Azucena mientras cierra su paraguas y se sube al autobús.
La nieve no causó problemas en la capital. Pero sí el frío. El Ayuntamiento mantiene abierto el Centro de Acogida Princesa Letizia para recibir a cuántas personas lo precisen. En la noche del miércoles al jueves, la unidad que recorre la ciudad acompañó a tres personas hasta el centro, al que llegaron otras cuatro por propia iniciativa. En total, ayer, estaban acogidos en el centro 45 personas.
Habitualmente el Princesa Letizia cierra sus instalaciones entre las doce de la mañana y las seis de la tarde, pero hasta que finalice el actual estado de alerta por bajas temperaturas permanecerá abierto durante todo el día, pudiendo los acogidos pasar toda la jornada al calor de este centro municipal. Otra excepción que se ha hecho, atendiendo a las inclemencias meteorologías, ha sido eliminar, de momento, los periodos máximos de estancia. Habitualmente se puede permanecer en el centro, donde reciben cena, alojamiento y desayuno, hasta cuatro días y no se puede repetir la acogida de nuevo hasta transcurridos tres meses. Esta limitación no se respeta ahora y pueden acceder quienes lo precisen.
La primera nevada del invierno ha llegado tarde a Campoo y eso ha hecho que en Reinosa se haya recibido con satisfacción este fenómeno meteorológico que, aunque causa algunos trastornos a la población, supone un importante impulso para la economía campurriana.
Los reinosanos, se acostaron el miércoles con un frío intenso y se levantaron ayer jueves con un manto blanco cubriendo las calles. Desde las cinco de la madrugada, estuvo activo el plan de viabilidad invernal del Ayuntamiento. Siete máquina quitanieves encargadas de limpiar la carretera, una mini pala para retirar la nieve de las zonas peatonales y comerciales y tres máquinas esparcidoras de sal para controlar el hielo trabajaron a pleno rendimiento para que la capital campurriana continuara su actividad con normalidad. Según fuentes municipales, no se produjeron problemas importantes durante la jornada. Así lo corrobora el jefe de la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil, Francisco Javier Martín, cuyo grupo ha participado en las labores de limpieza, junto a los trabajadores del Parque de Obras y del Servicio de Limpieza Municipal. «Hemos atendido varias caídas de personas mayores pero no han sido graves». La limpieza de las calles ha hecho que las carreteras principales estuvieran transitables.
Liébana también sufrió los efectos de la ola de frío. A primeras horas de la mañana de ayer, nevaba desde cotas bajas como en la villa de Potes, donde había 0º. A medida que se iba ascendiendo, las bajas temperaturas y la mayor presencia de nieve tomaban relevancia.
En Caloca, Manolo García aseguraba que «hemos tenido temperaturas de - 7º. Hace mucho frío, y tenemos 15 centímetros de nieve». Feliciano Campo, vecino de Tresviso, destacaba que «ha nevado durante todo el día. Tenemos en el pueblo entre 15 y 20 centímetros de nieve, y la temperatura es de -5º, pero en zonas como en el Joyu del Teju, hay 40 centímetros de nieve». Durante toda la jornada, las máquinas quitanieves tuvieron que abrir los accesos a los puertos de Piedras Luengas y San Glorio, además de los accesos a Fuente Dé, necesitándose el uso de cadenas, y la comunicación entre Liébana con Polaciones estuvo cerrada durante la tarde. En la noche de ayer, el principal temor de los lebaniegos era hielo que se empezaba a acumular en las carreteras, dificultando la conducción de los vehículos.
El temporal de frío y nieve se notó en los valles de Iguña y Anievas, aunque las carreteras principales permanecieron abiertas en todo momento. En Los Corrales, aunque las carreteras no presentaban problemas, el camión del Ayuntamiento echó sal y un grupo de operarios la distribuyó por las carreteras de acceso a los barrios altos, como Penías, la Contrina o la Cuesta. Protección Civil de Los Corrales y de Cartes estuvieron en alerta, aunque no tuvieron que intervenir en la comarca. El cuerpo de Los Corrales se presentó, como hará hoy a primera hora, en el Centro de Salud Besaya por si fuera necesario algún transporte especial tanto de pacientes como de médicos.
::