-El Plan Bolonia ¿propicia o limita la educación humanista?
-El Plan Bolonia suma superficialidad a vacío. Lo único que interesa son las formas y no la transmisión del conocimiento. Si no se sabe nada, todo es un puro cascarón; y eso es lo que se está implantando: la fachada aparente de un inmenso vacío. Hablo solo de mi especialidad, la literatura española: los alumnos llegan a la Universidad sin haber leído casi nada, y allí se les da un barniz superficial envuelto en jerga pedagógica; y además se dedica un tiempo cada vez más breve.
- La decadencia absoluta de la licenciatura de Filología Hispánica, ¿tiene posibilidades de corrección?
-Sí; tiene un remedio facilísimo, que además ayudaría a editoriales y a libreros y, por tanto, a la transmisión de los textos literarios. No hay más que implantar de nuevo la literatura como materia obligatoria en cursos de la ESO y del bachillerato. Hace un par de años una alumna mía de filología Hispánica, me confundió ¡con Rosalía de Castro! Eso indicaba un vacío absoluto en su formación, y es común a todos los alumnos. En este país se forma a los niños y a los jóvenes de espaldas a la creación literaria, que es parte esencial de nuestra riqueza artística.
- ¿Qué ha sido clave, la falta de interés de la sociedad hacia los estudios o el derrumbe educativo?
-El origen de todo está en la desaparición de la literatura de los planes de estudio. Si no se lee, no se sabe que existen obras literarias maravillosas y, al mismo tiempo, no se entiende cualquier tipo de texto. Estoy segura de que la mayoría de los alumnos de bachillerato no pueden entender ni, por tanto, glosar los epígrafes de las noticias de los periódicos. Mi auténtica lucha está en la adaptación de los clásicos para los niños y para los estudiantes. Quiero evitar que nadie haya leído ni el Cantar de Mío Cid ni El conde Lucanor ni La Celestina, ni tampoco el Quijote, aunque se hable tanto de él. Y no se leerán porque en su versión original no están al alcance de cualquier lector sin una competencia lectora y lingüística considerables.