La familia canina de Aliezo ya está reunida de nuevo. Los seis cachorros robados hace una semana de la Residencia Bilken han sido recuperados. Los dos primeros, los samoyedo, fueron localizados y devueltos a sus dueños el pasado domingo, y los últimos en volver a casa han sido los cuatro bull terrier. La investigación policial, la colaboración de los centros de animales donde se había dado aviso de la sustracción y la publicación en El Diario Montañés de la noticia del robo han permitido resolver el caso, con la detención de los tres implicados -uno de ellos natural de Liébana- y la recuperación de todo su 'botín'.
«Ha sido una gran alegría para toda la familia», asegura Belén Rubín, responsable del centro canino de la localidad lebaniega de Aliezo. «Dos de los cachorros nos los entregó la Policía el miércoles en Santander y los otros dos, hoy (por ayer)», explica. A Rubín no le sorprende que uno de los implicados sea lebaniego, ya que «sabíamos que alguno tenía que conocer perfectamente los caminos vecinales que entran y salen a las instalaciones de Aliezo». Para sorpresa de la policía, junto a los dos bull terrier encontraron varios loros exóticos robados. «Los otros dos habían sido vendidos a dos personas en Santander, en 300 y 150 euros, respectivamente, cuando en realidad un cachorro de esta raza vale entre 1.000 y 1.200 euros», explica.
«Desde el primer instante de la desaparición de los cachorros, nos pusimos en contacto con clínicas caninas y con tiendas especializadas. Gracias a esto supimos que en una tienda de Torrelavega dos personas habían llevado dos de los cachorros, tapados con la chaqueta, para comprar comida que al final no se llevaron». Esta pista llevó a las cuerpos de seguridad del Estado a localizar el paradero de los tres ladrones.
Ayer, las hijas de Belén, Celia y Belén, jugaban en las instalaciones de nuevo con los seis cachorros. El domingo acompañaron a sus padres hasta Bárcena de Cudón a buscar a los dos samoyedo, después de que Israel, el joven que se había hecho cargo de ellos tras encontrarlos en el jardín de su casa, avisara a la Guardia Civil al ver en El Diario la noticia del robo. Para Celia, ha sido como un regalo especial volver a tener a sus «pequeños». «Estaba convencida de que iban a aparecer», dice. Su hermana Belén, en cambio, se mostraba menos convencida de recuperar a los seis. «Lo importante es que están de nuevo con nosotros y que no les ha pasado nada», comentaba emocionada, mientras los perros corrían alegres por las instalaciones de la residencia canina, después de vivir una aventura que ha tenido un final feliz.