La eliminación de las primas a la producción de energías renovables ha sido una 'espada de Damocles' que ha pendido sobre el Plan Eólico de Cantabria durante los dos últimos años. El Ministerio de Industria dirigido por el socialista Miguel Sebastián ya barajó en 2010 recortar las bonificaciones y ahora el nuevo Gobierno del PP ha acordado interrumpir las ayudas a partir de 2013.
La medida pone en grave riesgo el desarrollo eólico de Cantabria, cuyo concurso prevé unas inversiones de 2.000 millones de euros y la creación de 4.000 puestos de trabajo, porque el negocio y los proyectos industriales comprometidos por los siete grupos adjudicatarios dependían en buena medida de las primas. Ignacio Diego, presidente del Gobierno regional, aplaude la medida del Ejecutivo central. Su antecesor, Miguel Ángel Revilla, la considera un error. Las empresas adjudicatarias están a la expectativa.
El presidente de la Asociación Empresarial Eólica de Cantabria, Manuel Huerta, sostiene que hasta que no se apruebe el Plan Energético de Cantabria (Plenercán), que fijará la potencia máxima que podrán producir los parques eólicos cántabros, «no podemos valorar las consecuencias de esta moratoria en el desarrollo eólico de Cantabria».
Huerta sabe que el nuevo Plenercán está a las puertas de su aprobación, lo que explica su renuncia a la hora de emitir cualquier pronunciamiento. Lo que sí confirma es que los proyectos que no sean viables por sí mismos, al margen de las primas, «no podrán salir a la luz porque sería un fracaso económico». Huerta admite que la moratoria ha inyectado al sector dosis elevadas de incertidumbre, pero insiste en que lo verdaderamente decisivo es el Plan Energético Regional y la potencia que asigne. Ese será el punto de inflexión para el mapa eólico de Cantabria, según el empresario.
De momento, en Cantabria ningún promotor se ha planteado abandonar los proyectos, ni mucho menos recurrir la decisión del Ministerio de Industria ante los tribunales. Huerta dice que la asociación cántabra seguirá los pasos que marque la Asociación Empresarial Eólica de España.
En fase embrionaria
El desarrollo eólico en la región está todavía en fase embrionaria. El concurso eólico que sacó adelante el Gobierno PRC-PSOE asignó siete zonas y 1.336 megawatios (mw) de potencia a otros tantos grupos empresariales, entre los que se encuentran los dos líderes del sector: Iberdrola y EBP, además de otros cinco vinculados a Cantabria.
Sin embargo, la llegada al Gobierno del PP supuso la paralización del concurso, que lo ha pospuesto hasta la aprobación del nuevo Plenercán. El anterior, que expiró el año pasado, contemplaba una potencia eólica para Cantabria de 300 mw, una cantidad muy inferior a los 1.336 mw asignados en el concurso eólico. Por eso la gran incógnita es la potencia máxima del mapa eólico cántabro que contemplará el nuevo Plan, decisión de la que, según Huerta, dependerá realmente el futuro eólico de la región.
Pero a esta incertidumbre, se une el contratiempo judicial, porque en Cantabria la asociación ecologista ARCA y el Ayuntamiento de Liérganes recurrieron la aprobación del concurso eólico ante el Tribunal Superior de Justicia, un litigio por resolver. El TSJC rechazó la suspensión cautelar del concurso solicitada por ARCA, pero todavía no se ha pronunciado sobre el fondo de la cuestión.
Demandas judiciales
La cautela del presidente de la asociación cántabra contrasta con la postura beligerante de los promotores de las fuentes de energía limpia en otras comunidades. En la Asociación de Promotores de Energía Eólica de Castilla y León (Apecyl) la decisión del Gobierno de cortar las primas (retribución incorporada en el recibo de la luz) ha caído como un jarro de agua fría, y ha denunciado que la medida «destruirá empleos».
En Galicia, las empresas renovables se están planteando recurrir judicialmente la decisión del Gobierno. Y en esta misma línea el Ejecutivo canario está barajando llevar ante la Justicia al Gobierno de Mariano Rajoy si no da marcha atrás a la decisión de suprimir las ayudas.
Sin embargo, el Ejecutivo de Ignacio Diego respalda la medida del Gobierno de la nación y acusa al bipartito PRC-PSOE de meter a Cantabria «en un lío jurídico tremendo» con un plan eólico de 300 megavatios y un concurso para asignar una potencia de 1.400. Sostiene el jefe del Ejecutivo que aquel Plan Eólico fue un «bluf».
El líder del PRC, Miguel Ángel Revilla, considera la decisión del Gobierno central «un error», porque supone la paralización de inversiones y del «nicho de empleo más importante de la región». La portavoz socialista Rosa Eva Díaz Tezanos ha alertado en este mismo sentido del «peligro» que corre el desarrollo eólico en Cantabria tras la moratoria.