El Ayuntamiento de Laredo se ha puesto firme en su afán por erradicar el ruido que provocan determinados locales de la denominada 'calle de los vinos', en la Puebla Vieja. Y una muestra de ello es la multa de 1.202 euros que, en su día, se le impuso a uno de los locales de este lugar por la Policía Local. La sanción fue recurrida ante los tribunales por el propietario del establecimiento pero, sin embargo, el del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número uno de Santander la ha confirmado «por vulneración de la Ley del Ruido».
Según el alcalde pejino, Ángel Vega, se trata de un fallo muy importante «porque el auto confirma la pertinencia de una pena impuesta por ejercer la actividad hostelera con las puertas abiertas, en contra de las condiciones de la licencia, provocando niveles de emisión sonora que afectan a colindantes» por encima de los límites de la Ordenanza municipal reguladora de la materia.
El regidor municipal señala que el fallo «contiene aspectos novedosos a la hora de abordar la lucha contra las infracciones acústicas cometidas por negocios de hostelería que tratan de eludir la normativa vigente» y, además, se muestra «muy satisfecho con un veredicto que refuerza la estrategia de los servicios jurídicos municipales».
Las novedades a las que hace referencia Vega y que el auto del juez avala consisten en contratar a un perito para la medición de ruidos, al carecer de medios propios para realizar esta labor. En su demanda, el propietario del local sancionado trató de invalidar la sanción alegando que el dictamen utilizado como prueba de cargo no se elaboró por un agente de la autoridad. Frente a dicha pretensión, y según las mismas fuentes, el juez estima que la intervención pericial resulta suficiente, por disponer dicho profesional de conocimientos adecuados para llevar a cabo una medición de ruidos con las suficientes garantías. La sentencia establece que a efectos probatorios, el hecho de no ser agente de la autoridad es «irrelevante».
Sentencia
El Consistorio asegura que la sentencia sostiene que «existe un completo dictamen pericial elaborado por un profesional competente que acredita tanto la actividad con puertas abiertas como el origen e intensidad del ruido». En este sentido, se señala que «las conclusiones son claras, tras efectuar una medición prolongada en el tiempo, desde distintos puntos de la casa, con ventanas abiertas y cerradas y contemplando las puertas del establecimiento, tanto abiertas como cerradas».
El control del ayuntamiento se inició con las medidas adoptadas a partir de las quejas de los ciudadanos de algunas zonas de la Puebla Vieja para, por medio de la Policía Local, propiciar «el descanso de los vecinos de la zona». Se han venido aplicando sanciones que, en algún caso, como en el del extinto bar del 'Seven', conllevó al precintado y cierre definitivo de un local.