El equipo de gobierno del Partido Popular va desgranando con cuentagotas los datos del presupuesto de 2012. La concejala de Economía y Hacienda, Natividad Fernández, avanzó ayer que el documento económico «rondará» los 44 millones de euros, lo que supondría un 5,8 % menos que el de 2011 (46, 7 millones de euros). El importe del borrador presupuestario fue la única cifra que aportó la edil popular, aunque sí avanzó cuáles serán las líneas maestras del documento. Fernández afirmó que el principal objetivo «es el de favorecer la actividad económica y la creación de empleo, a través de incentivos, bonificaciones fiscales y reducción de impuestos a nuevas empresas que se instalen en Torrelavega». Los populares quieren también reforzar en el presupuesto los programas de formación dirigidos a las personas desempleadas, «mediante nuevos proyectos enfocados a las verdaderas necesidades del mercado laboral».
El borrador del presupuesto también contempla ofrecer una mayor atención a los servicios sociales, «para proteger a las personas y colectivos que necesitan una ayuda extraordinaria en estos momentos de dificultad».
El presupuesto de 2012 incluirá también una serie de actuaciones para mejorar la seguridad vial y la movilidad, «con el servicio de tran sporte urbano como parte esencial del mismo». La concejala de Hacienda dijo que otro de los pilares del presupuesto será el de las «inversiones estratégicas» para potenciar la capacidad de atracción de la ciudad y mejorar alguno de los servicios que se prestan a los ciudadanos, «como son, por ejemplo, las actuaciones para mejorar la limpieza viaria».
Colectivos vecinales
La planificación de las inversiones en los pueblos y en los barrios es otro de los elementos básicos de este presupuesto. También contará con una sección «especialmente abierta a la participación y a las sugerencias de los colectivos vecinales». El Gobierno en minoría obliga al alcalde, Ildefonso Calderón, a negociar con la oposición el presupuesto si quiere una mínima estabilidad política. Esta negociación, que oficialmente comenzará la próxima semana, es su primera gran prueba de fuego en la que deberá demostrar, ahora como alcalde, la habilidad que tuvo en la oposición para negociar con el PSOE los presupuestos cuando los socialistas gobernaban también en minoría.
El regidor popular tiene dos opciones. Intentar encontrar ese apoyo en el PSOE, al que le ha recordado en varias ocasiones la «actitud leal» que él mantuvo la legislatura pasada con los socialistas, o lograr un acuerdo con el PRC. La postura de ACPT -con un sólo edil- no alteraría el resultado.