La crisis comercial que afecta a las grandes cadenas nacionales e internacionales ha echado la garra en Prenatal. El grupo, en inicio español y ahora italiano, planea cerrar la mitad de sus tiendas de moda infantil y se llevará por delante 285 puestos de trabajo. En Cantabria afecta a la tienda tradicional de Santander, ubicada en la céntrica y peatonal Juan de Herrera, y a la del centro comercial Valle Real, donde Prenatal ya llevó a cabo hace relativamente poco otro ERE para reducir plantilla. En total dieciséis trabajadores, todo mujeres salvo un hombre, ven peligrar sus empleos, por los que luchan en Barcelona, donde está la central. Se trata de conseguir que no se cierren los dos establecimientos.
Un portavoz de la central en Barcelona confirmó que se están celebrando «numerosas reuniones, así que aún no podemos decir si se cerrará una o las dos tiendas». Por su respuesta parece claro que habrá cierres en Santander, previstos en un principio para el mes de junio.
Aunque no han dejado de nacer niños en España, las familias gastan menos en ropa y complementos para ellos, desde cochecitos a zapatos, biberones y canastillas, que comercializa Prenatal. Uno de sus productos estrellas fue la colonia y la gama de cosmética infantil. La ropa premamá de la cadena fue un éxito, pues fue pionera en este producto, cuando ninguna casa comercial aún los tenía.
Un comunicado de la compañía anunció hace días el proceso de reestructuración de Prenatal que se llevará por delante 40 de las 92 tiendas que tiene en España. El descenso en las ventas está detrás de los cierres anunciados, que afectarían, si no hay cambios de opinión, a todas las de la mitad norte del país.
El cierre de estas 40 tiendas conllevará el despido de 285 personas entre personal de establecimientos y de la sede central. La dirección de la empresa ha iniciado ya las negociaciones con los representantes de los trabajadores con el objetivo de alcanzar el acuerdo más favorable posible para ambas partes.
Cambio de estrategia
Prenatal es una sociedad con sede central en Barcelona y que desde el año 1996 pertenece al grupo italiano Artsana. Desde que en 1963 abriese su primera tienda en la capital catalana, la marca se ha extendido por todo el mundo, con una presencia muy importante en Italia (200 tiendas), España (92), Holanda (70) o Portugal (20). Comercializa entre otras marcas Chicco, Boppy, Serenity, Lycia y hasta los preservativos Control.
Ya en el año 2009, Prenatal afrontó un Expediente de Regulación de Empleo (ERE), que afectó a un centenar de trabajadores y supuso el cierre de varias tiendas. Entonces, las dos tiendas en Santander y Valle Real se salvaron de la quema. Este ERE de hace tres años vino acompañado de un plan de relajamiento que pasaba por cerrar las pequeñas tiendas en el centro de las ciudades y abrir grandes establecimientos en las afueras, con una gran gama de productos textiles y de puericultura. La estrategia dio lugar a la apertura de nueve megatones. El décimo estaba previsto que se inaugurase a finales de este año en Madrid, aunque la decisión de la cadena podría variar, debido a la crisis. Lo que si prosigue es el plan de cierre de pequeños establecimientos no rentables, para asegurar la supervivencia de la marca. La nueva estrategia empresarial de la cadena Prenatal se decanta por las grandes tiendas en los centros comerciales, abandonando el centro urbano, porque disponen de más metros cuadrados y se aseguran una mayor afluencia de público.
Un largo listado
Aunque las dos tiendas de la cadena Prenatal en Santander y Valle Real se salvaron del cierre en el año 2009, los trabajadores temen que no puedan lograrlo en esta ocasión. En caso de consumarse, Prenatal se sumaría al listado de históricos comercios que han cerrado en las últimas fechas en el centro de la capital cántabra, entre los que se encuentran la tienda de ropa Gables Sport, la de discos Drope, la de cerámica La Muralla o la peletería Hermanas Martínez, la más antigua de Cantabria.