La Audiencia de Cantabria juzga mañana, martes, a un hombre por abusar sexualmente de una amiga de su pareja sentimental, delito por el que la Fiscalía pide para el acusado cinco años de prisión. Además, hoy enjuiciará al representante de una constructora acusado de falsificar un documento para justificar el despido de un trabajador de la empresa, un delito por el que el Ministerio Público solicita dos años de cárcel.
El caso de los supuestos abusos ocurrió, según relata el Ministerio Fiscal en su escrito de acusación, el 2 de mayo de 2010 cuando el acusado se encontraba en el domicilio de su pareja en Cabezón de la Sal, donde también estaba una amiga de ella.
Según señala la Fiscalía, durante la noche, cuando la amiga de su pareja estaba dormida, el hombre acudió a su habitación y se metió en su cama. Posteriormente, y «con la intención de satisfacer sus propios deseos sexuales», explica que el acusado «penetró vaginalmente» a la mujer «sin llegar a eyacular en su interior», porque ella se despertó.
La Fiscalía sostiene que la mujer se despertó sorprendida, encendió la luz y recriminó al hombre su actitud. Por estos hechos, el Ministerio Público imputa al acusado un delito de abusos sexuales por el que solicita una pena de cinco años de cárcel, además siete años de alejamiento y que indemnice a la víctima con 6.000 euros en concepto de daños morales. La Fiscalía señala que desde que ocurrieron los hechos la mujer tiene miedo a salir de casa, a estar sola y a quedarse a dormir fuera de su domicilio, lo que ha afectado a sus relaciones sociales.
Además, la víctima ha seguido tratamiento psicoterapéutico en el Centro de Asistencia e Información a Víctimas de Violencia de Género del Gobierno de Cantabria durante al menos cuatro meses.
Falsificación
Además el fiscal solicita penas de dos y tres años de cárcel para cuatro imputados por haber presentado un documento falso para justificar un despido. Según la Fiscalía, los hechos, que serán enjuiciados por la sección primera de la Audiencia, ocurrieron en 2003, cuando el principal acusado, F.G.L., representante de una empresa constructora, aportó un escrito falso ante el Juzgado de lo Social para justificar el despido de un trabajador, alegando la «inminente terminación» de los trabajos para los que fue contratado. Dicho escrito estaba firmado por dos testigos y, además, fue confeccionado por el empleado de una gestoría con fecha posterior al despido. Asimismo, según el fiscal, los dos firmantes del escrito testificaron ante el Juzgado dándolo por válido, así como su contenido.
El fiscal considera estos hechos constitutivos de un delito de estafa procesal en relación con un delito de falsedad documental, que imputa a los cuatro acusados. También aprecia un delito de falso testimonio que atribuye a los firmantes del escrito.