Ryanair aterrizará en Bilbao a partir de este verano. Así lo confirmó ayer Daniel de Carvalho, director de comunicación de la compañía irlandesa. Su presidente, Michael O'Leary, explicará hoy en la capital vizcaína «las importantes novedades» previstas para el aeropuerto de Loiu. Un anuncio que genera cierta preocupación en Cantabria, pues se ignora cómo afectará al funcionamiento de la firma en Parayas.
Durante la celebración de la última edición de Fitur, el consejero de Innovación, Industria, Turismo y Comercio del Gobierno de Cantabria, Eduardo Arasti, mantuvo diversas reuniones de trabajo con los directivos de Iberia, Ryanair y Vueling a fin de estudiar un posible refuerzo a las comunicaciones aéreas existentes en la región. La presencia de Ryanair en Parayas, desde el pasado año 2004, logró cambiar el ritmo de crecimiento de viajeros en el aeródromo, que cerró el pasado año batiendo un récord de afluencia con un millón de pasajeros.
Posibles conexiones
Desde que Spanair anunciara su quiebra, las aerolíneas han reforzado su presencia en el aeródromo bilbaíno para llenar el hueco dejado por la empresa catalana. Ahora es Ryanair la que decide tomar parte en esta guerra comercial. Entre sus planes, podría hallarse la conexión con Barcelona que, tras la desaparición de Spanair, ha quedado en manos de Vueling. La pasada semana, el consejero delegado de la filial de Iberia, Álex Cruz, ya adelantaba que esa situación de monopolio podría ser «temporal» ante el posible interés de alguna firma en disputarle los viajeros entre Loiu y El Prat. Pero al margen de Barcelona, se barajan otras rutas.
Las negociaciones, finalmente frustradas, que ha mantenido durante las últimas semanas Ryanair con el aeropuerto de Vitoria para el regreso de vuelos regulares podría dar una pista. La 'low cost' propuso conectar la terminal vitoriana con Edimburgo, Bruselas, Berlín y una ciudad del norte de Italia, pero las elevadas pretensiones económicas -1.250.000 euros por cuatro destinos- dieron al traste con las conversaciones para su retorno.
En 2005, la firma irlandesa suscribió un acuerdo con la Diputación alavesa por el que recibiría un millón de euros para asentarse en este aeródromo. Dos años más tarde la compañía dio por concluidas sus operaciones con Londres y Dublín, mientras mantenía el convenio de colaboración con el Gobierno de Cantabria.