El culebrón entre Mini y Prodrive llegó ayer a su fin. Como ya anunció este periódico la semana pasada, el fabricante alemán comunicó al preparador inglés la rotura del contrato que unía a ambas partes. De esta forma, Mini apoyará, y por tanto considera como pilotos oficiales, a los integrantes del Mini WRC Team Portugal, Armindo Araujo y Paulo Nobre.
Sin embargo, nada cambiará para el piloto cántabro, al menos de momento. Y es que la Federación Internacional de Automovilismo no ha comunicado que vaya a ser la escuadra portuguesa la que otorgue los puntos al fabricante para el campeonato de constructores. De esta forma, si Dani Sordo y Carlos del Barrio consiguen puntuar en el Rally de Suecia que se disputa esta mañana, serían ellos los que ayuden al fabricante teutón en este apartado.
La noticia le cogió ayer a Dani Sordo preparando la cita sueca. De hecho, el cántabro se encuentra en el país nórdico desde la semana pasada haciendo distintos tests para intentar repetir el segundo puesto que consiguió en el Rally de Montecarlo, primera cita del Campeonato del Mundo de Rallies de 2012.
«Algo raro hay»
Al piloto de Puente San Miguel toda esta polémica le ha cogido por sorpresa, aunque ayer reconoció que «algo raro hay». La caída de Hewlett Packard como principal patrocinador del equipo fue el primer motivo de discordia entre Mini y Prodrive. Al parecer, debía ser el preparador inglés el que buscase el dinero de un mecenas para completar el presupuesto. Como no lo hizo, el proyecto de desarrollo del vehículo e, incluso, el futuro del piloto cántabro corría peligro.
En una reunión mantenida en Santander, un portavoz del Prodrive aseguró a Sordo que correría este año, por lo menos, diez carreras. Mientras tanto, Sordo intenta centrarse en la prueba sueca. «No sé qué ha pasado. Hablé con ellos (Prodrive) la semana pasada y me dijeron que todo estaba bien, y vine a Suecia para realizar una jornada de test. Ahora estoy preparando la prueba y a la espera de que comience», aseguró ayer.
Sin embargo, Sordo se muestra optimista de cara al futuro. «Correré en Suecia y en México y muchas más pruebas», apostilló.
El problema que se puede encontrar a partir de ahora es que, al haber perdido su equipo el estatus de oficial, el desarrollo de su vehículo se podría estancar más de lo que ya está. A finales de mes o principios del siguiente se esperaba la llegada de nuevas homologaciones para el coche del cántabro.