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CRÍTICA DE CINE

REBELIÓN EN LA TELE

08.02.12 - 00:55 -
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Ya podemos respirar tranquilos, al menos los espectadores que pertenecemos a aquella generación perdida que se sentaba a merendar delante del televisor sin temor a ser lobotomizada, porque el legado de Jim Henson y Frank Oz está a salvo de inversionistas y especuladores, y así seguirá mientras las escrituras de los estudios de 'Los Teleñecos' estén en manos de James Bobin, Jason Segel y Nicholas Stoller.
No les voy a negar que, donde los críticos neocon estadounidenses ven la sombra del mensajero de la alegría procomunista, yo veo un elogio a la elegancia de los artistas del 'product placement' pero, al margen de las consideraciones políticas, lo que aquí interesa es calcular los efectos de esa inyección de sangre fresca que recorre el interior de unos títeres de felpa tan formales como irreverentes, y siempre respetuosos con la letra de aquellas lecciones cómico-pedagógicas (véanse 'el mapa a través' y los trucos de montaje) que impartían Gustavo y sus primos hermanos en 'Sesame Street', su primer hogar. Mudados a un plató más lujoso, el del 'Saturday Night Live', donde terminaron por hacerse un hueco en la memoria de los cómicos que ahora los representan, 'Los Muppets' cultivaron un humor que abarcaba un infinito registro de estadios vitales, desde el senil al preadolescente, siempre resumido en un estallido de jolgorio colectivista que al parecer es lo que aterra a los ultraconservadores.
No hace falta sentirse un muppet para gozar de su compañía, aunque haber cedido a la tentación de escenificar acaloradas discusiones entre calcetines nos ayude a entenderlos, pero sí es necesario abandonarse a la nostalgia sin cinismos, porque sólo así es posible apreciar la profundidad de una sinfonía que recupera la tonalidad crítica de uno de los números musicales de la filmografía de Frank Oz -el 'Somewhere that's green' de 'Little Shop of Horrors'- antes de encadenar dos escenas cumbre: aquella en la que Gonso desnuda su caparazón capitalista y la voladura del monte Rushmore.
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