Casi con las manos en la masa. Así detuvo la Policía Nacional a dos adultos y dos menores de edad, implicados en el robo del colegio San Martín. Un aviso de un vecino les puso en marcha y consiguieron arrestarles tras establecer un dispositivo de vigilancia. Los chavales 'visitaron' el centro el pasado sábado de madrugada y se apoderaron de diverso material audiovisual e informático. La llamada de un testigo encendió las alarmas.
El hombre comunicó a los agentes que varios jóvenes realizaban «movimientos extraños» cerca de la escuela, así como trasladaban varios «bultos» en un ciclomotor. Los chicos realizaron varios viajes hasta que consiguieron transportarlo todo.
Acto seguido, varias dotaciones de la Brigada de Seguridad Ciudadana se personaron en el lugar. Una vez allí, comprobaron que la puerta de salida de emergencia había sido forzada y que los cristales estaban rotos. Desde fuera advirtieron que el interior del recinto estaba desordenado y que faltaban equipos informáticos.
Poco después, una patrulla en un vehículo localizó un ciclomotor -similar al descrito por el testigo- estacionado al lado de un garaje. Por ello, los efectivos decidieron montar un dispositivo de vigilancia en torno al local así como en las inmediaciones de un inmueble de la calle Marqués de Santillana.
Recuperaron el botín
Dos horas después, la espera dio sus frutos y los agentes detuvieron a los dos menores (de 16 y 17 años) cuando abandonaban a la carrera el portal del citado edificio. Después arrestaron a R. B. C., de 31 años, inquilino del inmueble y propietario del lugar donde los chavales habían dejado parte de su botín. Momentos después, apresaron a B. C. L., de 23 años, titular del garaje en cuyo exterior se encontraba aparcado el ciclomotor. En el interior de la cochera, encontraron efectos sustraídos, al igual que entre unos matorrales cercanos.
Así, los agentes pudieron recuperar todo el botín robado: trece ordenadores, un portátil, dos proyectores de diapositivas, una cámara de fotos, un televisor, una videoconsola, varios mandos a distancia y unos altavoces. Los cuatro detenidos tenían antecedentes por delitos contra el patrimonio. Los menores fueron entregados a sus padres y la Fiscalía de Menores se hará cargo de ellos. Por su parte, uno de los adultos, R. B. C., pasó a disposición judicial y el otro quedó en libertad con cargos.