La construcción de la nueva sede de la Cofradía de Pescadores de Laredo que compartirá edificio con la lonja del pescado y está situada junto a la fábrica de hielo, avanza a buen ritmo. Según los plazos previstos, se espera que las obras concluyan el próximo mes de septiembre. Un mes en el que ya habrán acabado las tres grandes y tradicionales costeras de los pescadores pejinos: verdel, bocarte y bonito. O lo que es lo mismo, que será otro año en blanco (y van seis, los que han pasado desde que se iniciaron las obras de construcción del nuevo puerto) para las cuentas del Pósito de San Martín, el más antiguo de España.
La Cofradía de Pescadores de Laredo se tendrá que conformar con ver a sus barcos amarrados en el nuevo puerto que, a día de hoy, no carece de suministro de gasóleo, a pesar de contar con las dependencias para ello, mientras que de igual forma que ocurre con el abastecimiento de combustible y de hielo, sus capturas se seguirán subastando, en la mayor parte de los caos, entre las lonjas de Colindres y Santoña, como puertos más cercanos, además de los vascos a donde las embarcaciones de Laredo acuden de forma ocasional.
De momento, ya ha concluido el cierre perimetral del edificio puente y han concluido también algunos otros detalles de la construcción.
Distribución interior
En el interior del inmueble de la lonja ya se han distribuido las superficies mediante los correspondientes tabiques y se trabaja en la instalación eléctrica. También ha concluido ya la colocación de las cristaleras en los grandes ventanales situados en la segunda planta del edificio, la que ocuparán las oficinas de la Cofradía de Pescadores.
El Gobierno regional adjudicó las obras de construcción de este edifico en 3.607. 443, cantidad a la que hay que añadir los 765.568 euros del importe de la obra de urbanización de la zona norte del puerto (accesos).
Ambas cantidades, según aseguró en su día, el consejero de Obras Públicas, Francisco Rodríguez Argüeso, sitúa la deuda final del puerto pejino en 44 millones de euros. Un importe que, según el propio consejero, se liquidará en 2019, a una media de cinco millones de euros por año en la presente legislatura, y de 4,5 millones de euros por año en las siguientes.