La CEOE estrenó ayer nuevos órganos de dirección con las mismas divisiones internas que la asuelan desde el año pasado. Ni las elecciones del pasado mes de enero, ni la designación de Gema Díaz como sucesora de Alfredo Salcines, ni la composición del nuevo Comité Ejecutivo cerraron una escisión que quedó patente, primero, en la apretada votación del pasado 24 de enero y, ayer, en la primera junta directiva de la legislatura. La reunión se convocó para presentar a los quince miembros del nuevo Comité Ejecutivo, adelantados ayer por este periódico, a los presidentes de las alrededor de 70 asociaciones que forman la junta. Pero la respuesta a una propuesta de Díaz para ampliar la junta y unos escritos denunciando el «incumplimiento» de los plazos para convocar la reunión dejaron patente que en la CEOE sigue sin haber esa «unión» que tanto demandaron los candidatos durante la campaña electoral.
Los primeros roces de esta legislatura llegaron poco antes de que se abrieran las puertas del salón de actos para celebrar la junta. Comenzaron a primera hora de la mañana de ayer, con el ruido de los faxes que traían varios escritos alegando que la convocatoria se hacía sin respetar el plazo de dos días establecido en los estatutos. Las cartas estaban firmadas por miembros de la 'Tercera Vía', grupo de empresarios que apoyó al candidato que cayó derrotado en las elecciones, José Emilio Alonso. «Habrá oposición», avisaron la pasada semana. Y la hubo desde el minuto uno.
Díaz negó en la reunión que se hubiese incumplido el límite y anunció la próxima publicación de un calendario con las reuniones que se celebrarán todo el año. Al final, los empresarios que enviaron los escritos los retiraron de palabra y desestimaron impugnar esta primera junta directiva.
El segundo encontronazo llegó con la propuesta de Díaz de ampliar la junta directiva. Este órgano está formado por los quince miembros del Comité Ejecutivo y los alrededor de 70 presidentes de asociaciones empresariales inscritas en la CEOE. Pero los estatutos dejan vía libre a incorporar 'miembros especiales'. Y la nueva presidenta quiere que éstos sean los presidentes de las comisiones que existen en la patronal. En la actualidad hay siete, pero sólo tres de sus presidentes no tienen derecho a estar en la junta: Santiago Díaz Zavala (Estatutos), Francisco Zunzunegui (Desarrollo Sostenible) y José Fernández (Comercio Exterior).
Durante el debate algunos empresarios preguntaron por cuestiones técnicas, como la legalidad estatutaria de la medida, si los nuevos miembros tendrían voto; otros pidieron tiempo para reflexionar sobre la propuesta, que no estaba incluida en el orden del día, y otros se negaron. Y a partir de aquí existen dos versiones sobre lo ocurrido. Una, que Díaz decidió no someterlo a votación al darse cuenta de que la junta le iba a tumbar la propuesta. Por eso decidió «posponerlo», según sus propias palabras, o «dejarlo para otro día», como destacó después ante los medios de comunicación. Y una segunda, que en ningún momento el comité tenía previsto que ayer se votase, sino abrir un debate con vistas a una decisión en la próxima junta.
Cuando las puertas se abrieron, los 'opositores' no se mordieron la lengua. «Son los mismos de siempre, vale la misma foto que el mes pasado», dijo Rubén Otero, presidente de la Agrupación de Residencias, al llegar a la calle. La 'Tercera Vía' dejó escrito en Internet que tras la junta quedó un «consenso general de que esta presidencia no durará mucho». La presidenta de la patronal, tras conocer estas declaraciones, advirtió que si algunos empresarios quieren «secuestrar o boicotear» la organización, será «responsabilidad de ellos». «Yo y mi Comité nos vamos a dedicar a trabajar, con la crisis que tenemos encima no puedo perder ni un minuto con estas personas», remarcó.