Tras el moderado recibimiento de Tintín en los Estados Unidos, Steven Spielberg ya tiene otra película en cartelera. La cinta del reportero del tupé sólo ha arañado una nominación a los Oscar por su banda sonora, cuando merecía, al menos, algún reconocimiento técnico. En contraste, 'War Horse', ha conseguido seis nominaciones, incluida la de mejor película. Se trata de un filme con actores reales y en clave de melodrama épico, algo más aceptado por la Academia que el sistema de captura de movimientos. Estrenada en diciembre, la cinta obtuvo buenos resultados en la taquilla estadounidense... y en la británica, ya que la historia tiene su origen en Reino Unido.
El filme adapta un relato para jóvenes escrito por el inglés Michael Morpurgo y publicado por primera vez en 1982. La novela se convirtió en una obra de teatro que se representó en el National Theatre de Londres. La productora Kathleen Kennedy, colaboradora habitual de Spielberg, quedó impresionada por la representación. La versión cinematográfica sólo era cuestión de tiempo. Como indica su título, 'Caballo de batalla' trata de un equino que se ve implicado en uno de los conflictos más importantes del siglo XX, la Primera Guerra Mundial. También es una historia de amistad entre un muchacho y el animal, algo muy del gusto del realizador de 'E.T.'.
La trama empieza poco antes de la contienda, cuando una familia de granjeros ingleses compra un potro en una subasta. Aunque sus dueños (Peter Mullan y Emily Watson) no le encuentran mucha utilidad, su hijo -el debutante Jeremy Irvine- se decide a domarlo, tomándole un gran cariño. La explosión de la guerra separa sus destinos y el corcel es vendido a un oficial de la caballería británica. Así comienza el periplo del animal, testigo involuntario de distintas viñetas protagonizadas por sus compañeros humanos.
«Creo que no he trabajado nunca en este tipo de formato episódico, con historias en miniatura que forman un gran relato», señala Spielberg. «Los personajes van y vienen mientras Joey (el caballo) atraviesa todas esas vidas, y vemos cómo cada uno de ellos deja su huella en el animal y cómo el animal influye en ellos». Aparte de su equipo habitual -el compositor John Williams o el director de fotografía Janusz Kaminski (ambos nominados por su trabajo, con Williams compitiendo consigo mismo por Tintín)- el realizador ha contado con dos guionistas británicos, Richard Curtis ('Cuatro bodas y un funeral', 'Love Actually'), que sorprende en un producto de este tipo, y Lee Hall ('Billy Elliott').
La cinta supone el regreso de Spielberg al campo de batalla 14 años después de 'Salvar al soldado Ryan'. Algunas escenas han sido consideradas algo crudas para un producto familiar, pero los realizadores se aseguraron de usar animatrónicos y efectos por ordenador para que ningún caballo fuera dañado durante el rodaje.