Durante toda la jornada de ayer, la totalidad de la plantilla de Teka secundó el segundo paro de 24 horas celebrado desde que estalló el conflicto. En esta ocasión, formando turnos de un centenar de trabajadores, se concentraron desde las 5.30 de la mañana a las puertas de la planta santanderina.
Como en anteriores movilizaciones, realizaron cortes intermitentes del tráfico portando pancartas contra los directivos del grupo Diego Recio, responsable de la fábrica de Santander, y Arturo Baldasano, vicepresidente de Teka.
Para hacer frente al intenso frío, los concentrados, tanto los de la puerta de Cajo como los de La Reyerta, tuvieron que encender hogueras y se calentaron con caldo y chocolate preparado por los propios trabajadores y jubilados de la fábrica.
Este es el segundo paro de 24 horas convocado por el comité de empresa desde que el pasado 11 de enero la dirección anunció la presentación de un ERE que afecta a casi la mitad de los 420 trabajadores. Al igual que ocurrió en el primer paro del 27 de enero, la totalidad de la plantilla no acudió a trabajar. En el interior se la fábrica únicamente permanecía un servicio de seguridad externo.
Un portavoz de la empresa argumentó que la dirección no entra a valorar el paro y actualmente está «pendiente» de la evolución de las negociaciones del ERE con los representantes sindicales, que hasta ahora han sido infructuosas.
De los 188 despidos de Cajo, la empresa plantea la opción de unas 30 prejubilaciones y traslados a las plantas de Portugal y Turquía, donde está previsto ubicar la producción de cocinas y dejar la planta santanderina para los fregaderos. La oferta de Teka a los trabajadores de la planta de Santander incluye indemnizaciones de 25 días por año trabajado hasta un máximo de 12 mensualidades.
Entre las muestras de solidaridad, Izquierda Unida de Cantabria expresó ayer su apoyo a los trabajadores y exigió al Gobierno regional medidas «reales» para la defensa de los puestos de trabajo. Al mismo tiempo, la coalición criticó la «pasividad» del Ejecutivo y de su presidente, Ignacio Diego, ante la «difícil situación» por la que atraviesan los empleados de la emblemática fábrica. IU anunció que estará en todas las movilizaciones y actos que se convoquen en defensa de la planta de Cajo. «No están solos», aseguró el coordinador regional, Jorge Crespo.