El alcalde de Camargo, Diego Movellán, ha pedido paciencia a vendedores y vecinos con el problema suscitado a la hora de regularizar la venta en el mercado semanal de Maliaño y que se tradujo en la suspensión del que tenía que celebrares el pasado martes. Al mismo tiempo, Movellán ha lamentado el malestar generado por el proceso de reordenación del mercado, que califica de «difícil y duro».
El alcalde de Camargo explicó que desde la toma de posesión, el equipo de gobierno municipal se ha preocupado por regularizar la situación legal del mercado, creando una concejalía específica junto con festejos y estando al frente de las mismas el también presidente de la Junta Vecinal de Maliaño. Se ha tratado así de atender la recomendación de los servicios jurídicos municipales que en repetidas ocasiones han recordado la necesidad de hacer cumplir la ley respecto a las autorizaciones concedidas.
El regidor camargués informó de que a los 255 vendedores que, según el Ayuntamiento cuentan con autorización para vender en Maliaño, se les ha dado un plazo de 15 días para que acrediten documentalmente si cumplen la normativa de venta en un mercado, así como si están dados de alta en la Seguridad Social.
«Los puestos no se estaban gestionando como obliga la ley y no había una gestión directa desde el Ayuntamiento de Camargo sino que lo llevaba una empresa, que, al parecer permitía la instalación de nuevos vendedores», explicó Movellán. Declaró «no entender cómo no se ha hecho un seguimiento ya que los puestos del mercado se han ampliado sin ningún control. «Me gustaría que ley fuera de otra manera, pero si no hay autorización municipal no se puede vender en el mercado. En unas semanas se verá el éxito del proceso de regularización».
Diego Movellán ha pedido respeto entre los comerciantes para facilitar que los compañeros que sí están legalizados puedan ejercer su derecho libre a la venta ambulante en próximas semanas y que se eviten coacciones ya que la mayoría de los casos de los comerciantes tienen solución actualizando la documentación para que los puestos puedan heredarse entre ascendientes o descendientes hasta el segundo grado de cosanguinidad.
Negociaciones
Y en el caso de los que no sea posible, ha adelantado, que el Ayuntamiento tiene intención de abrir negociaciones con la Federación Cántabra de Vendedores Ambulantes, la Plataforma Romanés, Coercan y la Cámara de Comercio para facilitar la ampliación del mercado y que se puedan sumar los vendedores que puedan verse perjudicados con la regularización.