Carmen Robles trabaja en Vorwerk Thermomix desde aproximadamente 15 años y en la actualidad es responsable comercial de la zona norte de España. La thermomix apenas tiene secretos para ella y no duda de que lo mejor está por llegar: «Este es uno de los sectores donde no hay crisis. Actualmente en Cantabria somos unas treinta personas, pero la idea es crecer y crear más puestos de trabajo, incluso abriendo una delegación en Torrelavega».
-¿Cuál es el perfil del cliente de este electrodoméstico?
- Hasta hace unos años era para una élite. Ahora todo el mundo puede acceder por 25 euros al mes.
- ¿Es un aparato caro?
- Yo creo que no. Son 956 euros. Es dinero, pero se ahorra mucho en energía y en aceite. Puedes pagar dos al año con lo que te supone de ahorro en una casa...
- ¿Las mayores ventas, son a restaurantes o a particulares?
-En ambos casos tenemos muchos clientes. En Cantabria se comercializan al año unos mil aparatos, tanto a domicilios como a los restaurantes. Prácticamente todos los grandes chefs tienen más de una, incluso hasta una docena. En la alta cocina es imprescindible.
-¿Cuál cree que es la clave del éxito?
-Inicialmente era una multibatidora que calentaba. Con el paso del tiempo que ha convertido en una cocina completa, a la que lo único que le falta es la olla express. Permite hacer una cocina tradicional, a fuego lento y con mucho movimiento de muñeca, vaya, como la cocina de la abuela. Es de fácil manejo, ya que es como poner una radio, dar el contacto y sintonizar... No hay que ser un experto y además permite hacer procesos que, de lo contrario, resultan muy pesados.
-¿Los clientes cree que le sacan todo el partido que ofrece la máquina?
-La thermomix ofrece un sin fin de posibilidades. Se ha usado tradicionalmente más para repostería, pero ahora permite se útil para el día a día. Lo primero que hace la gente, generalmente, es arroz con leche y croquetas. Pero a partir de ahí hay un universo de recetas que nosotros tenemos recogidas en numerosas publicaciones enfocadas a los clientes.
-¿Qué es lo más raro que ha visto hacer?
-Por ejemplo, jabones, como los de antes que se hacía en casa, o cremas para la cara, porque la emulsionadora es fantástica. Se emplea en farmacia.
- ¿Y lo más extraordinario?
-Bueno, la thermomix es una mandada. Hay que tener en cuenta que un pescado congelado no te lo convierte en una merluza de pincho, pero a ésta te la va a sacar el mejor sabor. Por ejemplo, ofrece grandes resultados con la cocina al vapor, el marisco queda exquisito.
-¿Y después de la thermomix?
-Seguirá evolucionando en función de las demandas del cliente. Pero cuando te acostumbras, como es mi caso después de 20 años, es difícil saber cuidar el fuego.