Los vendedores ambulantes de Camargo iniciarán el próximo martes una huelga indefinida y no montarán sus puertos en el tradicional mercadillo semanal. Esta decisión fue adoptada el pasado viernes en la reunión que celebraron representantes de la Federación Cántabra de Comerciantes Ambulantes y la Plataforma Romanes, colectivos que agrupan a todos los vendedores. En la reunión se acordó también iniciar, el martes próximo, una marcha de protesta por las calles de Maliaño para la que ya han solicitado la correspondiente autorización de la Delegación del Gobierno.Los ambulantes reclaman al Ayuntamiento de Camargo que regularice la situación de todos los vendedores que cada semana acuden al mercadillo, paso previo para desbloquear las negociaciones.
En la reunión del pasado viernes se informó a los vendedores sobre el estado de las negociaciones con el Ayuntamiento y, aunque reconocieron las buenas intenciones y predisposición de los responsables municipales, destacaron que hasta la fecha «no se ha materializado en propuestas concretas y claras».
Por ello, se decidió el inicio de una huelga indefinida todos los martes. La primera jornada de paro será el próximo martes 14 de febrero, fecha en la que se celebrará una marcha que discurrirá por las calles de Maliaño.
Los comerciantes reclaman a los responsables municipales que legalicen su situación para poder acudir al mercadillo semanal.
Tanto la Federación Cántabra de Comerciantes Ambulantes como la Plataforma Romanes están dispuestas a continuar con las negociaciones con el Ayuntamiento de Camargo para la regularización del mercado ambulante y la resolución de las alegaciones a la ordenanza municipal que fueron entregadas la semana pasada al consistorio. Consideran que todas éstas son «imprescindibles» para la continuidad del mercadillo ambulante, ya que «no se quieren soluciones parciales ni parches, sino soluciones de futuro que garanticen la viabilidad de los negocios, siempre respetando la legalidad», pero siendo flexibles en algunos aspectos «en vista de la desorganización y dejación de funciones que ha habido por parte de las autoridades locales durante varios años».
Unión
Los vendedores ambulantes quieren aclarar que con las condiciones actuales no pueden ejercer su trabajo y que esperan que todos sus clientes habituales lo entiendan, al tiempo que recalcan que todos los vendedores están unidos y «no existe ni va a existir ningún tipo de coacción para quien no desee sumarse a las reivindicaciones».
Los vendedores ambulantes que cada martes acuden al mercado de Maliaño declaran «no estar dispuestos a permitir que seamos los paganos de la dejadez de los anteriores responsables municipales» y que implicaría que no se puedan instalar más de 50 puestos en el recinto actual.