Vitoria es este año la capital verde de Europa. Así lo decidió la Unión Europa y su alcalde, Javier Maroto, parece decidido a enfocar la política municipal de 2012 en el medio ambiente. No sólo como concepto, sino también como generador de economía y de innovación. «Ser una ciudad verde es también ser una ciudad inteligente», remarcó ayer tras vanagloriarse de que es la primera ciudad de España, no costera, del Sur de Europa y de tamaño medio en conseguir el galardón. Un premio que no incluye dinero pero que ya ha conseguido atraer 52 millones de euros de financiación para la ciudad. Y los proyectos ya están a las puertas. Uno de los más importantes, reproducir en el centro de la ciudad el anillo verde periurbano. Así es como la mayor avenida de la ciudad se convertirá en un corredor natural. Es decir, adiós a los coches. «Y eso también es innovación», remarcó.
Maroto fue más allá y destacó que la «mejor manera de ser inteligente es ser verde» porque hace «más cómoda» la vida de los ciudadanos y permite «gestionar más con menos recursos», y subrayó la necesidad de que experiencias como las de estas tres ciudades «sigan creciendo», algo que se verá favorecido, a su juicio, con la Red de Ciudades Inteligentes, de la que es vicepresidente. «Estamos para aprovecharnos unos de los otros, compartir experiencias y hacer de cada una, una ciudad más inteligente», apostilló.
Anécdota en Sao Paulo
La mejor prueba de la aplicación tecnológica de las 'Smartcities' al título medioambiental de Vitoria es su sistema de reciclaje. Como explicó ayer Maroto, de cada 100 metros cúbicos de basura que se generan en la capital alavesa sólo 25 metros cúbicos acaban en un vertedero. La reducción tiene lugar durante el tránsito de la bolsa de basura a la planta. La recogida selectiva, el quemado y el compactado han convertido a Vitoria en un ejemplo en este campo. El propio alcalde de Sao Paulo, como desveló Maroto, se interesó en el Foro de Medio Ambiente de Ciudades Iberoamericanas por este sistema. «Me dijo que quería conocer las empresas y la tecnología que usábamos, porque le supondría un ahorro de millones de reales en construcción de vertederos», relató.
El alcalde de Vitoria cree que «este el momento de apostar fuerte por la innovación para cambiar las cosas». «Es el momento de quienes saben entender la clave de lo que es una ciudad inteligente», subrayó.
Maroto no comparte las críticas a un proyecto de ciudad que no se ve -la tecnología frente a las obras de ladrillo o piedra-, ya que la «marca de ciudad no debe ir asociada con un proyecto de cemento». «El verdadero reto de una ciudad no tiene que ir asociado con un color político, como ha ocurrido antes con el ecologismo y la izquierda», aseguró.
Otra de las quejas viene asociada a la brecha social que pueden general las ciudades inteligentes, con un sector de la población con acceso a sus servicios y otro no. «El reto no es sólo darlos, sino también fomentar que todos tengan acceso a ellos», dijo.