La feria de ayer, celebrada en el Mercado Nacional de Ganados, tercera de febrero, puede calificarse de buena ya que por primera vez en lo que va de año la oferta registrada superó las dos mil cabezas, concretamente entraron en el recinto, entre el martes por la tarde y ayer miércoles, 2.026 reses, 145 más que en semana la anterior.
La calidad de los animales puestos a la venta fue determinante en las cotizaciones, sobre manera en el sector lácteo. Por lo visto y presenciado al final, se puede afirmar que se comercializó casi toda la oferta, el sobrante fue mínimo y en la recría desde luego ni un rabo quedó sin cambiar de manos.
En el sector de abasto, la calidad fue sólo aceptable entre la escasa oferta, lo cual influyó en un desarrollo más lento, si bien al final se vendieron todos los ejemplares del vacuno: añojos, toros y vacas cebadas e industriales.
En esta ocasión la presencia de ganado equino, duplicó la oferta de la semana pasada, que, unido a una buena calidad de la mercancía, propició que las cotizaciones fueran de sostenimiento.
La recría bovina, por su parte, estuvo de alguna manera sujeta a la calidad del ternerío, machos y hembras. El tipo frisón de 'ombligo verde', de menos de un mes de vida, cotizó ligeramente a la baja, tras varias semanas consecutivas cotizando al alza. El tipo cruzado, incluidos los de raza blanco azul-belga, a pesar de tener transacciones ágiles, no se vio reflejado en los precios, repetitivos.
Vacas de leche
Lo mejor de la feria fueron las vacas de leche dentro de una oferta de novillas y vacas normal, que, debido a una fuerte demanda, se vendieron pronto. Pero, tampoco se vio reflejado a la hora de la verdad en las cotizaciones, puesto que, excepto las novillas de primer parto que costaron algo más, el resto cerró igual, repitiendo sus cotizaciones. Se vendieron todas, con destinos diversos, aunque la mayoría viajaron en dirección a Galicia. Un ganadero cántabro afincado en Andalucía llegó con la intención de comprar 30 vacas y tuvo que conformarse con llevarse la mitad.
Como lotes signinificativos, citar uno de 15 vacas de primero y segundo parto, para Badajoz, su costo entre 1.400 y 1.800 euros; uno de media docena, para Lalín (Pontevedra) de las mismas lactaciones, entre 1.500 y 1.770 euros; uno de nueve vacas de primero a tercer parto adquiridas por un ganadero de Córdoba, entre 1.080 y 1,500 euros; y un lote para Lugo de ocho, de primero y segundo parto, haciendo un promedio de 1.300 euros.