CCOO denuncia que el ERE de B3 Cable Solutions es copia de la reforma laboral
La empresa alega una caída del negocio y unas pérdidas que sólo los tres últimos meses superan los 2,5 millones de euros
El comité de empresa de B3 Cable, antigua Alcaltel Standard, ha anunciado hoy que no admitirá "bajas traumáticas" en la factoría de Maliaño cuya dirección registró el miércoles el expediente para despedir a 130 trabajadores de la fábrica, el 39% de una plantilla que suma 328 personas.
Por esta razón, la empresa y los representantes sindicales han iniciado hoy los contactos que, según los responsables de la empresa, B3 afronta con la "mirada puesta en la continuidad de la fábrica" tras dos horas de reunión para fijar un calendario de encuentros -serán los próximos miércoles 29 de febrero y 7 de marzo- y el compromiso de los trabajadores de presentar una contraoferta.
Mientras, los trabajadores se reunirán el próximo martes 28 de febrero en asamblea para informar de los términos de la memoria económica que ha presentado la empresa, y con la que los sindicatos discrepan en algunos puntos. Además, no descartan ese día convocar un paro de 24 horas "si siguen las presiones a algunos trabajadores".
La empresa, por su parte, ha solicitado a los representantes de los trabajadores la máxima voluntad de diálogo con el objetivo de dar continuidad a la fábrica mediante el ajuste de sus costes dentro de los límites de viabilidad. De este modo, asegura la empresa en un comunicado, se podrá seguir potenciando la fabricación de fibra óptica, además de aspirar a ser uno de los principales fabricantes de cable de cobre que permanezcan en el mercado a medio plazo.
En esta primera toma de contacto que ha abierto las negociaciones, han participado por parte del Comité de Empresa los tres delegados sindicales de UGT, el de CCOO y el de CSIF, y por parte de la multinacional, el director de recursos humanos de la fábrica y dos abogadas de un despacho del Grupo Mercer, que se han presentado como "negociadoras legítimas" de B3 Cable Solutions.
Durante la reunión, la dirección ha vuelto a justificar los despidos por las pérdidas de 2,5 millones de euros en los últimos tres meses como consecuencia de la crisis del sector del cable de cobre, la bajada de la demanda en las telecomunicaciones o las restricciones en el crédito.
Ante el "estrecho margen" que ha concedido la representación de la multinacional a los trabajadores, estos se han mostrado dispuestos a recibir "propuestas que no sean traumáticas", con voluntad de llegar a "acuerdos coyunturales" que respondan a "situación coyunturales".
En este sentido, el portavoz del Comité de Empresa Jesús Sanz Sotero, ha manifestado que "todos" en la fábrica son "conscientes de que la situación de la empresa es complicada".
"Si no hay presiones por parte de la empresa y todo sigue como hasta ahora, haremos una asamblea informativa con los trabajadores dentro de la fábrica, que durará 2 o 3 horas como máximo" ha señalado Sanz Sotero, al tiempo que ha advertido que "si por el contrario hay presiones para sacar adelante pedidos, la asamblea será a las puertas de la fábrica y durará las 24 horas".
Finalmente, el portavoz del Comité de Empresa ha añadido que durante la jornada ha recibido las llamadas de "respaldo" del presidente de Cantabria , Ignacio Diego, del consejero de Industria, Eduardo Arasti, del alcalde de Camargo, Diego Movellán, así como de los responsables políticos de los principales partidos de la región.
Cuantiosas pérdidas
La empresa alega unas cuantiosas pérdidas en los últimos tres años y aporta como dato que sólo en los tres últimos meses ha perdido 2,5 millones de euros. La fuerte caída del mercado del cable de cobre en las telecomunicaciones y en la obra civil es el principal motivo que esgrime la dirección para defender los despidos. Se trata del primer despido que afecta a un volumen importante de trabajadores que se presenta en Cantabria desde que se aprobara la reforma laboral.
Desde hace meses, B3 tiene en marcha un expediente temporal que afecta a los trabajadores hasta un máximo de 82 días. Está en vigor hasta junio y, según explicó ayer el comité, sólo se ha utilizado una media de 36 días por trabajador. «Ni han esperado a que acabara este expediente en junio para plantear el despido de 130 personas», señaló ayer Sanz. Y es que los trabajadores entienden que la fábrica pueda estar dando pérdidas, pero consideran excesivo el número de personas incluidas en el expediente y recuerdan que «en este momento hay pedidos hasta el mes de abril».
Por su parte, CC OO ha lamentado el "estrecho margen" para la negociación que ofrece la empresa, con posibilidad de prejubilaciones para los mayores de 58 años.
El grupo británico recordó ayer que en los últimos meses implantó modificaciones para remontar la crisis: amplió las líneas de fabricación con nuevos productos, mejoró diversos procesos de trabajo e introdujo una línea de cable de fibra óptica en la planta.