«No queremos que este profesor siga en el colegio 'Marina de Cudeyo' más tiempo, ni como tutor, ni haciendo sustituciones porque tiene un comportamiento inapropiado en las clases». La que habla es Charo, madre de una alumna que cursa quinto de Primaria, pero sus palabras las suscribieron ayer el centenar de padres que se concentró a las puertas del centro educativo, ubicado en Rubayo, para exigir a la Consejería de Educación que este profesor abandone definitivamente el colegio. De momento, han conseguido que sea apartado de su labor como tutor de quinto de primaria pero están «preocupados» porque continúa en el centro y puede hacer sustituciones cuando se ausente otro maestro, así como tareas de apoyo. «El problema con este profesor, cuentan los padres, se remonta a hace mucho tiempo porque nunca ha dado sus clases correctamente pero ha sido este curso cuando ya hemos tenido que denunciar la situación».
A la Consejería le han trasladado su «falta de dedicación e interés por el alumnado a su cargo, deficiencias pedagógicas, comentarios ofensivos hacia los, padres así como una invasión de la intimidad familiar y profesional manifestada por varios padres y profesores».
Un comportamiento que ha generado una total «desconfianza y alarma» en los padres hasta el punto que, algunos días de este curso, han decidido no llevar a sus hijos a clase, reclamando una solución. Y es que este profesor, que el curso anterior estuvo en otro centro donde también tuvo problemas y fue sancionado, se reincorporó al 'Marina de Cudeyo' como tutor en enero y, en solo una semana se produjeron varios hechos extraños. Al parecer, denuncian, que «preguntó a varias niñas insistentemente el lugar y el horario de trabajo de sus madres llegando, incluso, a acudir al lugar de trabajo de una de ellas».
Las padres decidieron poner los hechos en conocimiento de la Consejería y, además, acudieron al colegio para hablar con el tutor que «no nos dio una explicación convincente». La Consejería envió una inspectora al centro que supervisó las clases y, después, se reunió con los padres. «Nos dijo que la situación en clase es francamente mala; que los alumnos y el profesor van cada uno por su lado y que los niños no saben cómo actuar». En ese mismo encuentro les comunicó el cese de su labor como tutor de quinto. Sin embargo, sigue acudiendo al centro y puede realizar sustituciones y tareas de apoyo.