El arquitecto madrileño Luis Moreno Mansilla, autor junto a Emilio Tuñón del Museo Cantabria destinado a la vaguada de Las Llamas, falleció ayer en Barcelona a la edad de 53 años. Su cuerpo fue hallado sin vida en el hotel donde se alojaba en la capital catalana, adonde se había desplazado para participar en la presentación de un libro sobre el arquitecto catalán Enric Miralles.
Junto a su colega, socio y amigo conformaba el estudio que firmó el proyecto, aún pendiente de ejecución, previsto como Museo de Prehistoria. Ambos arquitectos destacan como autores, entre otros edificios, del Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (Musac) en León, del hotel y restaurante Atrio en Cáceres y del Museo de Colecciones Reales de Madrid, todavía en construcción. Además de su trabajo como arquitecto, Mansilla era profesor de proyectos en la Escuela Politécnica de Madrid. El Museo Cantabria, cuyo punto de partida se sitúa hace ahora una década, deberá replantearse de nuevo. En este periodo ha cambiado de ubicación en la vaguada y ha modificado sus dimensiones y contenidos, pues originalmente (2002) iba a albergar tanto el Museo de Historia y Prehistoria como el de Arte y ahora se concibe con planteamientos más restringidos. El estudio Mansilla más Tuñón recibió el Premio de Arquitectura Contemporánea Mies van der Rohe por el Musac su obra más celebrada. Su «reinterpretación» de una casa de Cáceres para convertirla en hotel y restaurante mereció el premio FAD de Arquitectura 2011, que obtuvieron ex aequo con el lisboeta Ricardo Bak. También logró premios como el Nacional de Arquitectura o el de la Bienal de Arquitectura e Ingeniería Iberoamericana.
60 millones
El Consorcio de Museos, organismo que ha permanecido paralizado durante los últimos años, deberá decidir en su próxima convocatoria, aún sin fecha, los pasos futuros sobre la viabilidad del proyecto museístico de Las Llamas. El consejero de Educación y Cultura Miguel Ángel Serna recordó recientemente que se trata de una inversión muy elevada, cifrada por última vez en unos 60 millones de euros (casi lo que costará el Centro Botín) y, por tanto «una decisión así, dada la magnitud del proyecto requiere un estudio detallado y pausado, no se puede tomar a la ligera». El Museo tiene su origen en2000 cuando el Ayuntamiento de Santander y el gobierno de coalición PP-PRC firmaron el primer convenio. Ahora se cuenta con un espacio que casi triplica al previsto en 2002, año en el que el jurado eligió el proyecto de Mansilla. El arquitecto siempre se mostró muy satisfecho del diseño, cuya maqueta exhibió y adquirió el Museo de Arte Moderno (MOMA) de Nueva York.