Todos creemos que tenemos algo interesante que contar, que nos gustaría transmitir a los demás y dejar para la posteridad. Bien lo sintetizó ya José Martí, político, periodista, filósofo y poeta cubano: «Hay tres cosas que cada persona debería hacer durante su vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro».
Pues bien. El sueño está ahí al alcance de cualquiera gracias a todas las plataformas de autopublicación que proliferan hoy por Internet, para publicar tanto en papel como en digital; por impresión bajo demanda (de los lectores interesados) o bien encargando una tirada mínima de ejemplares que el autor tendrá que pagar por anticipado y promocionar por su cuenta para amortizar el gasto. Hay ejemplos para todos los bolsillos.
Para autopublicarse sin dispendios destacan Bubok y Liibook (la única que ofrece el 100% de beneficios al autor), en el mercado hispanohablante. Aunque Amazon, con Kindle, ha entrado con fuerza en España en este 2012 superando a Lulu.com, criticada por no tener sede en España y su (deficiente) atención en inglés. En Cantabria también existe un sello de autoedición. Se trata de 'Librosymbiosis', de la editorial Kattigara que dirige Aura Tazón, en el que se invierten las tornas de la relación: el editor no adquiere los derechos de explotación de una obra, sino que es el autor quien contrata al editor para ver su libro publicado. El libro 'Los Pegimun' de Conchi Revuelta se convirtió en diciembre en el primer trabajo de esta línea de autoedición.
Pionera
Bubok fue la pionera en ofrecer este tipo de servicios en España gratuitamente allá por 2008. En cuatro años, ha ido implementando su cobertura hasta ofrecer varios packs a diferentes precios. Para quien prefiera pagar por profesionalizar al máximo la autopublicación al laborioso 'háztelo-tú-mismo', que todos los autores coinciden en que no es tan sencillo como lo pintan, especialmente en cuanto a maquetación, diseño de la portada, promoción y distribución de la obra.
En ese sentido, su director general y fundador, Ángel María Herrera, cuenta que «cualquiera puede publicar lo que desee gratis, simplemente, cada uno se hace responsable de la calidad de su libro si no contrata esos servicios». Que, por cierto, «son los mismos que ofrecen los grandes grupos porque trabajamos con profesionales independientes que lo hacen para diversas editoriales».
La gran diferencia, reconoce Herrera, radica en que «en márketing y distribución no nos podemos comparar con Planeta, Mondadori, Santillana, etc...». Por eso estos no temen la existencia de este tipo de editoriales 'on line', como observa la Directora Digital de Random House Mondadori, Carmen Ospina: «No son competencia pues hay campo para todos y no hemos visto éxitos en ventas que provengan de ninguna plataforma de auto-publicación local. De todas maneras, es un campo que nos interesa. Un primer paso es el lanzamiento de nuestra web de escritura www.megustaescribir.com, una red social en donde los usuarios pueden subir sus manuscritos, recibir comentarios y valoraciones de otros usuarios, y llegar a ser leídos y publicados por RHM. No descartamos ofrecer la auto-publicación desde esta plataforma en un futuro».
Háztelo tú mismo
En efecto, la autopublicación no deja de ser una lanzadera para darse a conocer y, en el mejor de los escenarios posibles, acabar siendo fichado por una editorial convencional, que apuesta sobre seguro. Ese fue el caso de Eloy Moreno, escritor de 'El bolígrafo de Gel Verde', para quien la autopublicación «no fue fácil, me llevó más de tres meses todo el proceso. Me tuve que maquetar la novela, buscarle una portada y realizar el diseño, enviarla a la imprenta, buscar el ISBN, registrarla, darme de alta de autónomo para poder facturar a las librerías... y lo más difícil de todo, distribuirla. Es muy complicado poder distribuir una novela que va sin editorial, en algunas librerías ni siquiera me dejaban ponerla a la venta».
Pero se dejó la piel por igual en la promoción cara a cara con los potenciales lectores que en conseguir el boca-oreja a través de las redes sociales. Hasta que lo descubrió Espasa en pleno apogeo y le ofreció un contrato, la difusión en ebook y en papel por todas esas librerías que antes ni soñaba, así como una promoción que le ha llevado hasta Italia de gira este mismo mes. Aparte de ficharle ya para su siguiente novela, que escribe mientras sigue trabajando como informático.
No es el único informático que ha corrido semejante suerte. Ramón Gali fue el primer autor que publicó con Bubok, su novela 'La invencible sonrisa de Leonardo', que llamó la atención del fundador gracias a su web www.leoinvencible.com y la cantidad de visitas recibidas desde 118 países.
No se puede quejar del éxito porque ha recibido bastante atención en los medios y buenas críticas, tanto para la primera como para la segunda novela, 'Hypatia y la eternidad'. Desde que la publicó con la editorial digital Literaturas.com, ha permanecido mes tras mes en la lista de los 'best sellers' de ciencia ficción en español del portal Amazon.com.
La autopromoción es imprescindible. Lo cual no se consigue por arte de magia, como recuerdan todos los autopublicados y sus editores, en el sentido de que los libros no se mueven solos. Gali da pistas: «Con ambas novelas lo primero que confeccioné fueron sendos vídeos de promoción. También considero imprescindible disponer de una web personal y/u otra por cada novela escrita», véase la de www.hypatiaylaeternidad.com. «Las redes sociales son interesantes pero la clave está en el boca a boca, sin duda. Es cierto que en el Facebook o Twitter la propagación, si interesa, es brutal/viral».
Y en ello se centra Dianna M. Marqués, que añade otra herramienta muy útil para propagar su obra: «Los blogs me han ayudado mucho y han sido horas y horas de mails mandados pidiendo que informaran de mis novelas; por suerte, ahora mismo ya me he hecho un pequeño huequito y me resulta más fácil la promoción, pero ha sido un largo y trabajoso camino que sigue cada día, en redes sociales y blogs».
Ayudas y servicios
Marqués lleva ya cinco novelas autopublicadas y prepara un manual donde específica «las claves para autopublicarte tú mismo y, evidentemente, quedarte todos los beneficios y aprender los pros y los contras del mundo editorial». Se refiere a que «abusan un poco de la ilusión de los autores en según qué tarifas». Por ello va a seguir en su línea mientras no le ofrezcan un contrato justo. «Es más, como sé que hay mucha gente como yo, pero que no saben diseñar una portada o maquetar un interior correctamente, creé una web llamada Huérfanos Literarios, donde ofrezco estos servicios a muy buen precio, ya que mis estudios de diseñadora gráfica me permiten ofrecerlo a mis colegas».
Recurrir a los servicios de terceros es a veces la mejor alternativa. En los tres casos anteriores vemos a informáticos o diseñadores gráficos que, además, tienen el don de saber escribir. Ejemplos de autosuficiencia que no son la mayoría, pues muchas personas tienen la historia pero no la habilidad ni para relatar ni para cuestiones más técnicas. Para estos, existen agencias como www.escritoresnegros.com, que cuentan con todo un equipo de profesionales dispuestos a crear la obra perfecta con lo que el cliente les entregue, para escribirla entera desde cero o para retocarla y mejorarla. Algo parecido a www.tregolam.com, cuyos escritores prestan servicios de Informes Literarios, Correcciones ortotipográficas y de estilo, y 'coaching'.
El margen de beneficios
Los autores de las editoriales convencionales, al igual que los autopublicados, se quejan de que su margen de beneficio es injusto, un 10% máximo en el caso de las primeras, y hasta un 80% en plataformas como Bubok. Su fundador celebra podérselo permitir porque «como sólo imprimimos bajo demanda, si hay ventas, ganamos; y si no, no perdemos».
Nadie pierde, el autor tampoco, no como en esas editoriales en las que le publican una tirada mínima de ejemplares a tanto la pieza sin advertirle lo complicado que es vender un libro incluso entre familiares y amigos. Si querían pasar a la posteridad, les van a quedar excedentes para todos sus descendientes.
Y ahí de repente irrumpe Liibook, una editorial joven 'on line' que ha creado la fórmula más original y más beneficiosa para sus autores, que retienen el 100% del precio que decidan para su libro. «La ganancia de Liibook sale de una comisión de compra de créditos a los lectores. El equilibrio es nuestra filosofía fundamental. Obtener rédito de quien consume contenido, dar privilegios y beneficios a quien hace un esfuerzo creativo y aporta contenido». Los emprendedores odian la palabra «intermediario» y pretenden «descentralizar este sistema, poner al vínculo autor-lector en el centro y que el resto de los satélites (editor, corrector, imprenta, librerías, promotores, etc.) orbiten alrededor de la misma. El esfuerzo creativo tiene que ser valorado. Con esto no estamos diciendo que las editoriales sean innecesarias o que su trabajo no tenga valor, sino que creemos que todos los jugadores se beneficiarían si evolucionamos de ser una cadena, para pasar a algo parecido a un sistema solar».
De momento, cada autor se autopublica como quiere su ebook, pero en nada ya estarán prestando todos los demás servicios con la misma política de créditos e imprimiendo bajo demanda para toda América y Europa.
Quizás vaya por ahí el futuro del sector, pues, como vaticina Dianna M. Marqués, «creo que al final todos acabaremos autopublicando, incluso he hablado con editores que me han dicho que opinan como yo; la crisis ha hecho mucho daño y ya no es fácil soñar con ser publicado y mucho menos con que la novela sea un éxito de ventas, las editoriales no dan abasto».
En la misma línea, Ramón Gali señala que «publicar (auto o con editorial convencional) no implica vender, que es dificilísimo. Me contaba una amiga que trabaja en el mundillo que por cada 1.000 títulos de una editorial grande sólo uno tiene alguna posibilidad de convertirse en best seller».
Llegar al público
De todos modos, la mayoría de los editores coinciden en que lo importante es que el autor tenga la oportunidad de publicar y, el público, de elegir lo que quiere leer. No se puede hablar de mejor o peor calidad por autopublicarse. Para Eloy Moreno, «puede que aún estén mal considerados los autores autoeditados, pero también hay libros editados por grandes editoriales que pasan sin pena ni gloria. Yo siempre he pretendido que los lectores me lean, que sientan, poder transmitirles sentimientos a través de las palabras».
¿Cómo poner precio a tu obra? Antes de decidirlo, Jesús Cano, el escritor autopublicado de www.ondacohete.com recomienda tener en cuenta que luego «hay que sumarle el IVA y los gastos de envío». Dianna comparó en el mercado cuánto costaba un libro como los suyos de 'La Saga del escarabajo' y bajó «uno o dos euros el precio», hasta los 15. Lo mismo que necesitaba cobrar Eloy Moreno para ganar lo bastante como para seguir imprimiendo más libros. «Empecé con una tirada de 300 ejemplares y conforme los vendía, lo que ganaba lo invertía en comprar más. Al final prácticamente no se gana nada, a mí lo que me importaba es que la gente lo leyera». Por ese motivo muchos ponen el ebook gratis, o bien establecen precios en torno a los 3 euros de media.