Princesa, la yegua que el Ayuntamiento de Ampuero ofrecía en donación, ya tiene hogar. El animal se quedará finalmente con la persona que desde el pasado mes de diciembre viene haciéndose cargo de ella. Antonio, el empleado municipal que la ha estado cuidando y dando de comer, ha sido el adjudicatario del animal, que finalmente tuvo que ser sorteado públicamente al presentarse cinco solicitudes.
La yegua apareció el pasado mes de diciembre en el barrio de Rascón, colándose en las fincas de varios vecinos hasta que los empleados municipales la recogieron tras ser avisados de su estado por el propietario de un terreno donde se encontraba pastando. El Consistorio recogió al animal y, pudiendo cederlo, donarlo o sacrificarlo, se decantó por la segunda opción, haciéndose cargo de la manutención de la yegua hasta que se resolviese el procedimiento.
Durante estos tres meses Antonio ha cuidado de Princesa, como la ha bautizado, y le ha cogido un enorme cariño. El animal, que llegó muy delgado a la que hasta ahora ha sido su casa, la plaza de toros de La Nogalera, ha ido mejorando su aspecto con los cuidados de Antonio.
Cinco aspirantes
Tras dar a conocer públicamente el Ayuntamiento la donación de la yegua, a Princesa no le faltaron opciones para encontrar un hogar, presentándose cinco solicitudes para quedársela, por lo que se adjudicó por sorteo.
La suerte o el destino quiso que el animal se quedará con su cuidador, ya que el particular al que le tocó inicialmente terminó renunciando a ella «por circunstancias personales», siendo adjudicada al segundo en la lista de donatarios, Antonio, que asegura que este hecho «no le pilló por sorpresa», cuando el secretario del Consistorio le llamó para comunicarle la noticia.
Los que sí recibieron la nueva con sorpresa y mucho entusiasmo son los tres hijos de Antonio, que están «como locos» con el nuevo habitante de su casa y acuden todos los fines de semana a verla y a montar en ella, asegura el cuidador.
Aunque Princesa aún no descansa en Ahedo (Ampuero), donde Antonio le habilitará su espacio una vez reciba los papeles del cambio de titularidad, lo hará pronto y no estará sola en su nueva casa. La acompañarán Nena y Morenita, otra yegua y una potra propiedad de Antonio que tendrán que apretarse para compartir espacio con su nueva compañera de habitación.