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Los tesoros culturales de Arnuero

ARNUERO

Los tesoros culturales de Arnuero

08.04.12 - 00:10 -
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Los tesoros culturales de Arnuero
El último ha sido el órgano que guarda en sus entrañas la iglesia de San Julián y Santa Basilisa, en Isla, pero el municipio de Arnuero con apenas 25 kilómetros cuadrados, atesora siete edificios, tres muebles y un lugar protegidos bajo la categoría de Bien de Interés Cultural. Un amplio patrimonio histórico y arquitectónico que busca hacerse un hueco entre las playas y la gastronomía, principales ejes de atracción turística de la localidad.
De la mano del Ecoparque de Trasmiera, proyecto reconocido a nivel internacional, el Ayuntamiento está rehabilitando a la par que difundiendo estas edificaciones monumentales que sacan a la luz un pasado medieval conformado por torres, molinos de mareas, palacios o un hospital de peregrinos declarados de especial protección por parte del Gobierno de Cantabria.
Es el pueblo de Isla el que concentra el grueso de estas joyas. No en vano, todo el casco histórico, remodelado recientemente, fue declarado en 2004 lugar o ruta de interés cultural. El primero en Cantabria. Entre sus méritos, formar un espacio señalado en la peregrinación hacia los lugares santos de Santiago de Compostela y Santo Toribio de Liébana por la ruta de la costa. A ello se une la existencia de cuatro edificaciones de gran importancia histórica y cultural.
La iglesia de San Julián y Santa Basilisa, erigida sobre un alto, dominando toda la zona, es una de ellas. El origen del templo se remonta al siglo XVI, aunque fue reconstruida en 1629 y reedificado entre 1685 y 1690 por iniciativa y mecenazgo de don Juan Fernández de Isla, arzobispo de Burgos. El inmueble, uno de los más destacados ejemplos de planta de salón de Cantabria, es BIC, en la categoría de monumento, desde 2002. Pero su valor se extiende a otras dos obras que alberga en su interior también reconocidas con esta distinción. El retablo considerado la obra más completa e importante de las realizadas en la región durante el último tercio del siglo XVII y su órgano, el último en incorporarse a esta lista hace apenas un mes, por su particular sonoridad, distinta a la del resto de órganos de la comunidad.
A escasos metros de esta iglesia se alza el hospital de peregrinos que recibió también la referencia de interés cultural en el año 2006. Su existencia, hay otros dos en Arnuero y Castillo, pone de relieve la importancia del Camino a su paso por Siete Villas. Este hospital se construyó en 1688 en sustitución de otro que se había vendido en 1631 para hacer frente a los gastos de una obra en el templo parroquial. Junto con el casco histórico, ha sido rehabilitado con cargo al 1% cultural del Estado recuperándolo de las ruinas. No obstante, explica el alcalde de Arnuero, José Manuel Igual, se está pendiente amueblarlo para que vuelva a abrir sus puertas como albergue de peregrinos.
Otro de los tesoros que guarda esta localidad es el Palacio de los Condes, BIC desde 1991 y el edificio civil más importante de este núcleo histórico. Fue levantado en el siglo XVII por orden de don Juan Fernández de Isla y consta de dos plantas separadas por imposta. Con un estilo sencillo, manifiesta su nobleza en la fortaleza de sus muros de piedra de sillería y en las piezas heráldicas. Solo se puede contemplar desde el exterior.
Las recompensas culturales del municipio incluyen también tres torres medievales. En una cima del barrio del Hoyo se encuentra la del Rebollar. Pertenece, en la actualidad a la familia Iribarnegaray Jado, sólo se conservan en pie los cuatro paramentos de la torre. Fue testigo de las luchas de la nobleza en el siglo XV y su declaración de BIC, en la categoría de monumento, se remonta a 1992. El mismo año se reconoció también la torre de Cabrahigo, construida probablemente en el siglo XIV o en el XV, y la de Venero, en Castillo, levantada, entre los siglos XIII y XIV por orden de Martín Sánchez del Castillo.
Nuestra Señora de la Asunción
El catálogo cultural también tiene su huella en Arnuero de la mano de la iglesia Nuestra Señora de la Asunción reconocida en 1993. En su interior alberga el mejor retablo plateresco del siglo XVI de Cantabria con escenas de la vida de Cristo y María. Catalogado como BIC en el apartado de mueble ha sido restaurado recientemente.
Cierran este conjunto cultural los molinos de mareas de Santa Olaja y de Castellanos, reconocidos de especial protección en 1987 y 2002, respectivamente. Mientras que del segundo, documentado en 1746, apenas se conservan las ruinas, el de Santa Olaja, construido en el siglo XVII entre la ría de Ajo y las marisma de Joyel, es la sede del observatorio de la Marea. En él puede ver el funcionamiento de la maquinaria, así como el proceso de molienda y conversión en harina.
Y esta amplia lista tiene visos de acoger nuevas joyas en los próximos años. El alcalde avanza que se está preparando la documentación para solicitar la declaración de BIC para la iglesia de San Pedro, en Castillo, y lo mismo se hará con el yacimiento arqueológico medieval hallado en la misma localidad y cuyo área se está delimitando en la actualidad.
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