Ricardo García Seco, excoordinador de Cantur, ha sido absuelto de los delitos de acoso y abusos sexuales denunciados por una trabajadora en el año 2009. La juez del Juzgado de lo Penal Número Cuatro de Santander considera que no han quedado acreditados los hechos denunciados y, por lo tanto, no se obtiene la razonable convicción de que el acusado fuera el autor de los delitos. Ante esta resolución cabe la posibilidad de presentar un recurso de apelación.
Los hechos, que se juzgaron el pasado 7 de junio, se remontan al mes de junio de 2009. El día 9 el acusado había citado a varios trabajadores en su oficina del campo de golf de Nestares, entre ellas la denunciante, para informales sobre las futuras contrataciones durante la temporada de verano. Según la denuncia que presentó un año más tarde por acoso y abuso sexual contra su exjefe, la trabajadora narró que cuando volvió de nuevo a la oficina de García Seco éste la pasó la mano por el hombro, la agarró de la cintura, la acarició la espalda y pretendió besarla. Según indica la juez en su sentencia, «no ha quedado acreditado» que una vez finalizada la reunión informativa con los empleados, la denunciante «acudiera de nuevo a dicho despacho para entregar al acusado unos papeles», momento en el que se habrían producido los hechos denunciados.
El testimonio de la trabajadora -sigue la sentencia- «no reúne los requisitos exigidos por nuestra jurisprudencia para fundar un pronunciamiento condenatorio», algo que se basa en la falta de la «necesaria persistencia, credibilidad y objetividad y en no gozar de suficiente corroboración periférica, hasta el punto de que le versión ofrecida por la denunciante no se corresponde con la prestada por otros testigos a los que la misma afirma haber referido de forma inmediata los hechos».
Uno de estos testigos es la compañera con la que, en primera instancia, acudió al despacho del excoordinador de Cantur. La declaración de la denunciante -dijo que la había comunicado que iba a recoger unos papeles a su coche para, después, dárselos al acusado- fue negada por la otra trabajadora, que relató «no haber escuchado» nada de lo anterior. También rechazó haber tenido conocimiento en ese momento de los hechos -«no le contó haber sido objeto de tocamientos por parte del acusado sino hasta bastante tiempo después»-, destacando que la denunciante «tenía una actitud normal e incluso estuvieron tomando unas rabas y charlando con el acusado en la cafetería».
Declaración relevante
Otro de los aspectos relevantes que recoge la sentencia es el relativo al testimonio prestado por Ana Abarca, exdirectora general de recursos humanos de Cantur, «cuya declaración resulta altamente creíble al no concurrir circunstancias que hagan dudar de la veracidad y objetividad de su testimonio». Abarca dijo que meses después de que ocurrieran los supuestos actos «acudió a su despacho sin previo aviso» y le contó los hechos denunciados. Asimismo, recuerda que «llegó a decirle que si la hacían el contrato pretendido -para la temporada de nieve- no denunciaría los hechos y se olvidaría del tema».
Antes de la reunión con Abarca, la denunciante mantuvo un encuentro con García Seco en presencia de terceros para pedir explicaciones sobre el motivo por el cual no había sido contratada para la temporada invernal, reunión a la que acudió sola, algo que parece «incompatible» con la «ansiedad y el pánico» que decía producirle el denunciado.
Los informes periciales, que dicen que la denunciante «presentaba un estado emocional bastante descompensado», y la contradicción que supone haber dirigido al acusado una carta en términos amigables en fechas posteriores a los supuestos hechos, sirven para apuntalar la absolución de García Seco.